Nicaragua y Panamá discuten por la carne
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La situación del hato del istmo y la búsqueda de soluciones a la problemática que atraviesan, fueron los puntos de atención de los ganaderos de la Federación Centroamericana del sector cárnico que se reunieron ayer en Managua. |
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Maria Antonia López y Gustavo Ortega Campos economia@laprensa.com.ni
Los ganaderos panameños defendieron su posición por el ingreso de la carne nica aduciendo que ellos están en total capacidad de abastecer su mercado interno e incluso exportar, referencia que fue ripostada por sus homólogos nicas que acusan al país canalero de imponer trabas exageradas.
Euclides Díaz, de la Asociación de Ganaderos de Panamá, explicó que las dificultades con el ingreso de la carne en canal caliente (ya cortada) o en pie (ganado vivo) a su país no están relacionadas a trabas para impedir el abastecimiento, sino la reforma a los acuerdos bilaterales que se ha hecho obviando lo establecido anteriormente.
Sostuvo que Panamá y Nicaragua suscribieron un acuerdo bilateral en 1961 en el cual se establecieron los mecanismos de exportación. “No obstante, en 1973 hubo una renovación del tratado donde la importación panameña sería de carnes preparadas o envasadas al vacío”, indicó.
Sin embargo, esa disposición, a juicio del ganadero panameño, la han ido modificando los comerciantes (importadores) no los productores, quienes han pretendido introducir el producto empacado en plástico con aranceles diferenciados, al salir de Nicaragua y entrar a Panamá.
Según Díaz, los ganaderos panameños lo que están haciendo es defendiendo el mercado interno, porque ellos también tienen capacidad exportable y por tanto no pueden admitir una sobreoferta.
La producción de ganado en Panamá es de 1.4 millones de cabezas de ganado, de las cuales sacrifican 320,000 reses anuales.
Actualmente Panamá está negociando un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Centroamérica, pero en el caso de Nicaragua las negociaciones bilaterales están suspendidas por el tema de la carne, pero se prevé se reanuden este mes, indicó recientemente a LA PRENSA la embajadora del país canalero, Josefa Marín Díez.
Los panameños, consideró Marín Díez, abogan por un TLC donde prevalezcan el comercio ordenado sin desestabilizar la producción interna.
El tema formó parte de la agenda de la reunión de la Federación Centroamericana del Sector Cárnico Bovino, que se reunieron ayer en Managua para analizar una serie de problemas que enfrentan como productores.
NICAS SE DEFIENDEN
Pero los ganaderos nicas dicen estar claros que la situación con Panamá es provocada por ese país, “estamos como ganaderos, desprotegidos: por un lado el ganado está saliendo sin ningún control, se han ido casi 100,000 cabezas, y por otro, en Panamá están pidiendo hasta el currículum de cada res. Son muchas trabas, no hay razón para eso; es obvio que hay intereses creados que obstaculizan el mercado”, señaló el ganadero e industrial nicaragüense Juan Tijerino.
Por su parte, Solón Guerrero, gerente técnico de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), indicó que la intención de los productores nacionales es procurar el establecimiento de cuotas de exportación para eliminar los problemas que se han presentado con Panamá desde meses atrás.
En varias ocasiones los exportadores nacionales han manifestado que los panameños alegan falta de certificación de la carne, infestaciones por virus y la pública oposición manifestada por los ganaderos, situación que según la embajadora Marín, ya ha sido superada, “esas cosas ya están resueltas, considero que las negociaciones tendrán buen fin”.
Pese a que cuatro mataderos nicaragüenses obtuvieron la certificación sanitaria panameña, el impasse comercial persiste. En los últimos seis meses no se ha exportado carne hacia ese destino, anteriormente las exportaciones promedio eran de 600 mil libras mensuales, a un precio estimado de 26 córdobas por kilo.
Tijerino, propietario del matadero Nuevo Carnic, agregó que las vaquillas panameñas que son importadas en el marco de la repoblación y mejoramiento genético impulsada por el gobierno, “entran sin problemas, hasta 500 (cabezas) mensuales. Ya hay unas 10,000 en el país, deberían establecerles la cuarentena desde que ingresan, y no lo hacen. Esa es una competencia para los criadores y además se corre el peligro, pues pueden venir enfermedades”, agregó.
El industrial y ganadero señaló que el mercado panameño no representa gran cuantía, “pero bien se pueden enviar unos 8 furgones mensuales de 30,000 libras cada uno”, indicó.
BUSCAN MEJORAS REGIONALES
Los ganaderos de la región pretenden conseguir fondos para reducir las afectaciones de tórsalo al cuero de las reses; este planteamiento lo revisaron durante la reunión de la Federación Centroamericana del sector cárnico bovino realizada ayer en esta capital
Joaquín Rodríguez, de la Corporación Ganadera de Costa Rica, explicó que otra de las intenciones de los productores es obtener el apoyo de productores norteamericanos y de ese gobierno con capacitaciones o fondos a fin de evitar la contaminación de fiebre aftosa en el ganado
También pretenden la creación de un programa de repoblación ganadera regional, para lo cual ya hay una empresa consultora de Costa Rica que les está proponiendo una alternativa de mejoramiento genético y de pastos con un aporte de cuatro millones de dólares
Ayer se integraron a la Federación Belice, Guatemala y Honduras. 
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