Poeta de la cocina
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 | Mario Splanguño es un
multifacético personaje que ama la cocina y la poesía. También posee talento para actuar |
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Wilder Pérez R. wilder.perez@laprensa.com.ni
“¡Soy santiagueño! Traigo la savia nueva de manjares y sabores argentinos...”. Esta podría ser frase de presentación del chef sudamericano Mario Splanguño Rosso, no obstante, se trata de unos versos del poema “Suelo latinoamericano”, de su autoría.
Splanguño Rosso es chef y poeta. También es actor profesional. Sus artes combinadas cautivan desde hace dos meses a los visitantes del restaurante argentino Harry’s Grill & Bar, en Managua.
“Siempre va y busca opiniones de su cocina entre los visitantes, les reparte sus poemas y los recita, la gente se siente bien con él”, asegura su amigo Harry Herman. “Lo he visto llorar mientras lee sus líneas”, añade.
Splanguño Rosso está consciente de eso y sabe explicarlo. “Todos los poemas son del alma”, contesta. Esa pasión por la poesía, que según él le nació desde chavalo, lo llevó a conseguir tantos premios en el arte literario como en el culinario.
En Nicaragua se considera un embajador de la cultura de su país. Guarda consigo una maleta de libros antológicos en representación de más de un centenar de autores argentinos, según explica.
A pesar de eso, en junio no arribó al país para mostrar su don de poeta. “No traía nada (pruebas de su fama como poeta), pensaba venir en mi faceta de chef”, dice. Pero todo cambió al ver que pisaba la tierra donde “el que no es poeta es hijo de poeta”.
INTERESADO EN ESTUDIAR A POETAS NICAS
Ahora planea ir a la casa de Rubén Darío y donar los libros antológicos. También le interesa leer sobre los poetas nicaragüenses contemporáneos y los ya fallecidos, para empaparse de la poesía nacional. Espera tener tiempo para eso, porque quiere quedarse a residir definitivamente en Nicaragua.
En Nicaragua también aprendió a hacer tamales y nacatamales. Al mismo tiempo refinó el gusto de la comida argentina en la cocina del restaurante para el que trabaja.
No es para menos, su familia materna es de origen italiano y su padre llegó desde Grecia, a quienes describe como humildes pero grandes trabajadores de la cocina. “La cocina no es difícil para mí porque lo hago con amor”, advierte.
TAMBIEN HACE TEATRO
Antes de venir al país participó en la película “Historia mínima”, en la que tomó el papel del panadero del pueblo. Es un profesional del teatro que ganó el casting entre mil 500 aspirantes.
“Para mí lo de la película es una sorpresa, un sueño, como venir acá a Nicaragua y encontrarme con gente tan buena”, puntualiza el multifacético personaje, aún a la espera de conectar la cultura nicaragüense con la argentina. 
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