Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
MIéRCOLES 22 DE AGOSTO DEL 2001 / EDICION No. 22468 / ACTUALIZADA 12:20 am

PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


   

Desde la cueva
Serie contra Cuba

Tito Rondón
tito.rondon@laprensa.com.ni

En 1972 Hans Bendixen invitó al locutor cubano Bobby Salamanca a nuestro programa de televisión en el Canal 6.

Después de las preguntas normales sobre “la gran máquina roja”, le dije a Bobby (en paz descanse, fumaba horrores) que una inquietud generalizada era porqué la selección de Cuba no cambiaba mucho, era básicamente la misma año con año.

La pregunta molestó un poco a Salamanca, pero la respondió con naturalidad. “Si se fijan en los Juegos de Estrellas de Grandes Ligas, verán que el porcentaje de nuevos peloteros año con año es quizás hasta inferior al de nuevos que entran al Cuba”.

Es verdad; lo mismo pasa en las Mayores y en la selección de Cuba, sus peloteros dejan de ser estrellas hasta que se retiran.

En Sydney muchos periodistas reaccionaron ante la derrota de Cuba en la final de los Juegos Olímpicos del 2000 en Sydney, a manos del joven Ben Sheets, de Estados Unidos, diciendo tonterías como que los antillanos habían llevado “un equipo viejo” al certamen.

La verdad es que Cuba fue, con mucho, el mejor equipo en Australia, con unas estadísticas muy superiores a las de Estados Unidos en la ronda de todos contra todos, donde Cuba aplastó al “Team USA” y al ex big leaguer Rick Krivda, y perdió con Holanda, la que a su vez fue derrotada por Sudáfrica.

Sencillamente, en una liga de 30 juegos, Cuba hubiera ganado por una ventaja exagerada, con Japón y Estados Unidos peleando el segundo lugar. Pero Sheets hizo la hombrada en la final, y eso no significa ni que Estados Unidos era mejor que Cuba, ni que los cubanos estén viejos.

Tomando eso en cuenta, no sorprendió el line up cubano de anoche, con Luis Ulacia en el left, Yásser Gómez en el center, Roberquis Videaux en el right, Orestes Kindelán designado, Antonio Pacheco en segunda, Omar Linares en tercera, Antonio Scull en la inicial, Ariel Pestano en la receptoría y Germán Mesa en el short.

El lanzador será nuestro verdugo en la Copa de Barcelona de 1997, Ciro Silvino Licea (de hecho, nuestro verdugo fue Pat Burrell, que bateó para doble play en el cierre del noveno con el score empatado contra Australia, dejándonos fuera de la ronda de medallas por diferencia de carreras).

Para mí el juego de anoche fue además de un fogueo un paseo por el recuerdo de casi década y media de enfrentamientos entre Cuba y Nicaragua. Algo muy bonito.

De paso, aunque el partido es de fogueo para Cuba previo a la Copa LG de Venezuela, para Nicaragua carece de importancia en ese aspecto.

Es muy temprano para que nosotros lleguemos a nuestra mejor forma. Pero sí servirá para que sepamos qué nivel debemos alcanzar, y aún escribiendo antes del partido, créanme, estamos muy lejos de estar ahí.  
.


---

   
Otras Noticias

Julio “El Porteño” Jarquín se nos fué

Hit de Benard

Gonzalo se recupera

Sammy, embistiendo

El “Yambito”: “Quería seguir”

Monterrey: “Seguiré mejorando”

Irrumpe el Mountain Bike

Desde la cueva