Saborío y la institucionalidad
José María Rodríguez
Es agradable escuchar o leer los análisis políticos del Dr. Saborío. Como candidato a presidente por el Partido Conservador resume su plataforma política en la batalla que piensa librar por la institucionalidad de Nicaragua.
Ojalá que si no logra ganar esa difícil batalla, que consiga, al menos, convencer a muchos patriotas de la necesidad imprescindible e impostergable de luchar a brazo partido por tan noble empeño.
Ojalá que don Alberto, catedrático prestigioso, pueda utilizar todos sus recursos didácticos y pedagógicos para hacerse entender por la masa de votantes más humildes.
El tema que trata requiere, por su abstracción para el común de los mortales, de una detallada explicación: la gente necesita de ejemplos, comparaciones y de una adecuada traducción del lenguaje técnico al lenguaje popular para comprender por qué la falta de institucionalidad es la causante de tantos males que aquejan hoy al país y que lo mantendrán en subdesarrollo político, económico y social hasta que cambie la mente y el corazón de los que han equivocado el curso de la política verdadera.
El doctor Saborío ha emprendido una loable tarea patriótica desde su nueva cátedra verde. Requerirá mucha paciencia, tenacidad y amor patrio para mantener esta lucha pedagógica que no termina el 4 de noviembre próximo; porque gane quien gane, los cambios institucionales no se establecerán por decreto ni por arte de magia.
¡Que Dios le dé mucha vida y un coraje inquebrantable al Maestro!
El Dr. Saborío es candidato conservador, pero el tema de la institucionalidad no tiene otro color que el azul y blanco nacionales. 
|