Computación no tiene límites
 | Seis personas con discapacidades fueron entrenadas en informática |
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Sabrina Quezada Especial para LA PRENSA nacionales@laprensa.com.ni
La computación es una herramienta disponible para todos. Al menos así lo demostraron seis personas con discapacidad que hace mes y medio comenzaron un curso de computación, que incluyó el conocimiento de los programas Word, Excel y el sistema operativo Windows.
Álvaro González Mendoza, quien se moviliza en una silla de ruedas, fue uno de ellos. Cuando inició el curso de capacitación en Nuevas Tecnologías de la Comunicación e Información, impartido por un voluntario del programa Net Corps de la Fundación Las Américas, ni siquiera sabía cómo encender una computadora.
“Nunca había tocado un equipo de computación, no sabía cómo encenderlo. Siempre tuve el deseo de trabajar en una computadora, pero creía que era muy difícil para mí”, dice González, de 33 años, administrador de la microempresa para personas con discapacidad “Recolección de Desechos de Papel”, ubicada en Ciudad Sandino.
El procesamiento de la información que genera la microempresa será más fácil de ahora en adelante para González y sus compañeros de trabajo. “Hacer los cálculos de producción y los informes en una computadora es más rápido y me permite un mejor control y más orden”, afirma González, quien perdió la movilidad de las extremidades inferiores durante la pasada guerra, así como tres dedos de la mano derecha.
DOTANDOLOS DE HERRAMIENTAS
El curso sobre Nuevas Tecnologías de la Comunicación e Información forma parte de un programa que impulsa la Fundación Las Américas, adscrita a la Organización de Estados Americanos (OEA), para proporcionarle a las personas con discapacidad herramientas para facilitar su reinserción social y laboral.
Éste es el primer curso impartido en Nicaragua y le correspondió a la Fundación Solidez el mérito de contar con un voluntario que se ocupó de capacitar a seis personas con discapacidad, y a cuatro promotores y técnicos de la fundación.
Entre los discapacitados se encontraban personas con secuelas de poliomielitis, amputados y parapléjicos, que recibieron el entrenamiento durante tres horas diarias por espacio de mes y medio.
“Este curso fue una buena oportunidad para demostrarle a los discapacitados que tienen habilidades que aún no han descubierto. Pueden desarrollar capacidades que para ellos están ocultas por la falta de acceso a recursos técnicos. Tenían miedo de encender una computadora y ahora ya saben cómo trabajar en ella”, dijo María Félix Herrera, Directora Ejecutiva de la Fundación Solidez. 
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