Otro menor asesinado en Triángulo Minero
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 | Sospechas caen sobre el padre
del hoy occiso, quien baleó a su esposa la semana pasada |
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El Ejército y la Policía se presentaron al lugar donde varios campesinos encontraron el cuerpo del niño Erlys Enrique López Jarquín. |
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Heberto Jarquín y Ary Neil Pantoja sucesos@laprensa.com.ni
El cadáver masacrado del niño Erlys Enrique López Jarquín fue encontrado en un potrero de la comarca Campo Uno, seis kilómetros al noreste de Siuna, en la continuación de una orgía de sangre que mantiene aterrorizada a la población del Triángulo Minero.
La Policía de Siuna sospecha que el asesino del menor es su propio padre, José María López, quien la semana pasada le propinó dos balazos a su esposa porque ésta quería divorciarse de él.
El niño fue asesinado de tres balazos y posteriormente degollado; el rostro lo tenía totalmente desfigurado por el avanzado estado de descomposición.
El menor desapareció el jueves 16 cuando salió en un caballo a ordeñar unas vacas. El cuerpo sin vida fue encontrado a la orilla de una quebrada por unos jornaleros.
La madre de Erlys, Martha Adilia Jarquín, se encuentra grave en un hospital de Managua, luego de ser trasladada vía aérea desde Siuna el viernes. Jarquín debía ser sometida a varias intervenciones quirúrgicas luego que las dos balas que recibió en el vientre le fueron extraídas.
La Policía de Siuna tiene señalado a López Zamora como el principal sospechoso del asesinato atroz de su propio hijo, y los vecinos del lugar concuerdan con esa hipótesis.
DLJ, de catorce años, hermano del niño asesinado, en conversación con LA PRENSA manifestó que “no creo que mi papá haya matado a Erlys Enrique porque alguien lo hubiera visto por aquí”.
Vecinos de la familia López Jarquín dijeron que si José María tuvo el valor de dispararle a su esposa Martha Adilia, porque le estaba pidiendo el divorcio, también era capaz de asesinar a su hijo.
El cuerpo de Erlys fue sepultado en el lugar del hallazgo por órdenes de la Policía, debido al estado de descomposición en que se encontraba.
El oficial de la Policía que investiga el caso indicó que “no se descarta que ese asesino (José María López) se integre a las bandas armadas remanentes del FUAC que operan en la zona”.
Patrullas combinadas del Ejército y la Policía realizan un operativo de rastreo en busca del criminal que acabó con la vida del niño campesino.
SANGRE QUE NOS SALPICA
Policía inerme, imposible detener este tipo de crímenes.
Ahora es un menor que asesina a dos niñitos, mañana una madre que asesina a sus hijos o un padre que masacra a su vástago.
La persistencia de este tipo de violencia debía merecer una atención especial de parte de las autoridades nacionales.
VIOLENCIA INCONTENIBLE
La violencia desmedida desatada en el Triángulo Minero es de tal índole, que ya los crímenes de tipo familiar se han vuelto la sangre nuestra de todos los días. 
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