Documentos para la historia
El calvario de los mískitos
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 | Hoy, el Frente Sandinista arranca su campaña electoral en Waspam, Atlántico Norte, donde veinte años atrás sus habitantes padecieron bombardeos, represión, encarcelamiento, y una reubicación forzada a campamentos que, irónicamente, fueron bautizados como “Tasba Pri” (Tierra Libre). La interrogante es: ¿son heridas superadas o continúan sin cicatrizar? El tiempo responderá |
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Reproducción de la portada de LA PRENSA cuando el EPS reportó sobre la “Operación Navidad Roja”, que dio el pretexto para reubicar a los mískitos por la fuerza. |
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Roberto Fonseca L. roberto.fonseca@laprensa.com.ni
Primera entrega.- El 21 de enero de 1982, Roger Gamble Jr., un diplomático norteamericano acreditado en Managua, familiarizado sobre todo con el ámbito laboral-sindical, remitió a sus superiores en Washington un texto preocupante, el Telegrama clasificado “Confidential” (Confidencial), Managua 00290.
“Existe ahí un estado de guerra”, escribió en la introducción, refiriéndose al Atlántico Norte de Nicaragua. “Él reportó siete poblados atacados por aviones y el movimiento forzado de indios mískitos fuera de sus hogares tradicionales en el Río Coco”, añadió Gamble. El interlocutor no está identificado en el texto “Desclasificado”.
La fuente —cuya identidad está subrayada con un grueso marcador negro— le confió a Gamble que en el operativo de “reubicación” estaban participando fuerzas de la Seguridad sandinista, y los estaban trasladando a la fuerza hacia campamentos cercanos a la Mina Rosita.
“Poblados han sido quemados”, escribió Gamble, “a él le mostraron fragmentos de cohetes disparados desde el aire”, añadió. También informó que alrededor de 60 mískitos estaban detenidos en Puerto Cabezas.
Asimismo, en otros incidentes, confirmó que dos sacerdotes y tres monjas, de origen norteamericano, fueron deportados de Nicaragua por abogar por el respeto de la dignidad humana, y no por apoyar acciones contrarrevolucionarias como dijeron las autoridades sandinistas.
“Uno de los sacerdotes se puso furioso cuando los sandinistas tomaron su bote de aluminio sin preguntar y lo dejaron encallado”, señaló Gamble, de la Embajada de Estados Unidos en Managua. Mientras, “una de las monjas deportadas objetó que los milicianos cantaran frente a la escuela, interrumpiendo las clases”.
Además, indicó que algunas de las acciones militares antisandinistas las llevaban a cabo antiguos colaboradores de la guerrilla, que estaban insatisfechos por el rumbo que había tomado la Revolución. Mencionó alrededor de 500 asentados ahora en Honduras.
“En el área Rama —de esa etnia— supo sobre una banda conformada por siete ex colaboradores que se volvieron contra el régimen (sandinista) y habían sido arrestados”.
Finalmente, reportó a sus superiores que el oficial político de la Embusa había solicitado al Ministerio del Interior permiso para viajar hacia Puerto Cabezas, “pero estaríamos muy sorprendidos si se lo otorgan”.
LA “NAVIDAD ROJA”
Pocos días después, el propio Gamble envió un nuevo Telegrama —“Managua 00528— que complementaba el anterior, así como los clasificados con los códigos 00280 y 00405. Todos versaban sobre la situación bélica en la Costa Atlántica nicaragüense.
En el nuevo texto oficial, de tres páginas, hizo referencia a una conferencia de prensa brindada por oficiales del Ejército Popular Sandinista (EPS) y del Ministerio del Interior, destapando un plan contrarrevolucionario denominado “Operación Navidad Roja”, con fines “separatistas”.
El entonces vocero del EPS, Roberto Sánchez, escribió Gamble, aseguró que las informaciones sobre la muerte de 200 mískitos en el Río Coco, por parte de las Fuerzas Armadas sandinistas, “eran una campaña de mentiras y desinformación, diseñada para desacreditar al gobierno nicaragüense”.
En la conferencia de prensa, el EPS reportó 24 incidentes armados entre el 6 de noviembre de 1981 y el 9 de enero de 1982, en los que resultaron 60 muertos, entre ellos soldados y civiles. Muchos de ellos, tras ser secuestrados por efectivos contras.
“El EPS estableció que la operación fue una labor del líder mískito Steadman Fagoth, ex guardias nacionales y somocistas, con la cooperación de oficiales hondureños y asesores argentinos”. También, denunciaron incursiones de helicópteros hondureños y entrenamiento de grupos “contras” en la Florida, Estados Unidos.
“El EPS reportó que un número desconocido de indígenas ha sido reubicado de sus hogares a lo largo del Río Coco y reasentados en áreas del interior, donde estarán mejor alimentados y a salvo”, citó Gamble. También indicó que se mantenían en vigencia todas las “medidas especiales” referidas a la 5ta. Región Militar, incluidas restricciones para viajar.
“El Gobierno, finalmente, ofreció su versión sobre el tema de la Costa Atlántica. El anuncio de la reubicación de los indígenas del Río Coco y la descripción de incidentes en varias localidades, reportados por fuentes de la Embajada, confirman mucho de la información recibida”, concluyó Gamble.
REUBICACION A TASBA PRI
El 16 de febrero del mismo año, Gamble transmitió un nuevo Telegrama —Managua 00685— titulado: “GRN devela sus planes”, ya que el gobierno había anunciado oficialmente el traslado de 8,500 indígenas mískitos de sus comunidades de origen, para ser reasentados sobre todo en tres campamentos, uno de ellos renombrado “Tasba Pri”, que en lengua mískita quería decir “Tierra Libre”.
“Viajeros recientes a la zona confirman una intensa actividad de reubicación y reportan que esas áreas al norte de Puerto Cabezas están estrictamente bajo control militar”, dijo el diplomático estadounidense.
En total, reportó que fueron reubicados 8,500 indígenas originarios de 24 comunidades, en los campamentos de Wasminona (Tasba Pri), Sasha y Sumubila, todos cerca de Rosita. “Los medios revelaron que el plan de reasentamiento bajo estudio por INNICA, databa desde noviembre de 1980, y que el primer reasentamiento comenzó el 14 de enero 1982”.
En una parte no “desclasificada” del telegrama, Gamble informó que oficiales de la sede diplomática se habían entrevistado con una fuente no identificada, y ésta les aseguró que había alrededor de 20,000 militares en la Costa Atlántica, a razón de 500 en cada poblado.
Además, de 45 familias asentadas en una comunidad, sólo había encontrado nueve. El resto habían sido reubicadas. “Está convencida de que toda la región, desde Cabo Gracias a Dios hasta al sur, en Sandy Bay, está desprovista de población indígena”.
SUEÑOS DE RETORNO
“Los mískitos en el campamento de Tasba Pri están descontentos y sueñan con retornar a sus lugares de origen”, escribió Anthony Quainton, Embajador estadounidense, en el Telegrama Managua 01246, con fecha 24 de marzo de 1983, un año después del traslado forzoso. “La producción de alimentos es baja y la desnutrición es un problema en los campamentos”, añadió.
En el texto oficial, transmitido también a varias sedes diplomáticas norteamericanas en Centroamérica y en Ginebra, Suiza, se asegura que a los mískitos se les permite cada mañana salir a cultivar los campos, sin embargo al volver, al atardecer, deben regresar los instrumentos de trabajo, incluidos, por supuesto, los machetes.
“Cuando llegan grupos de visitantes internacionales, los mískitos son exhortados a vestir sus mejores prendas dominicales y les distribuyen guitarras y piñatas”, reportó Gamble.
“El gobierno ha gastado considerables recursos para construir y mantener el campamento, y los residentes probablemente están mejor que otros mískitos en el área. Pero, el tradicional estilo de vida de ellos fue severamente afectado por la reubicación forzosa al campamento, por ello están deseosos de regresar a sus hogares”.
REVISTA TIME REPORTO DESAPARICIONES
La revista Time, en su edición del 24 de enero de 1983, informó sobre abusos contra los indígenas costeños por parte del gobierno sandinista. Citando a un Dr. Roberto Quillen, se estimaba que las Fuerzas Armadas habían eliminado alrededor de 800 prisioneros mískitos. La CPDH, por su parte, decía que tenía en su poder una larga lista de detenidos, a partir de noviembre de 1982, que aparecían luego como “desaparecidos”.
DE CAL Y DE ARENA EN LOS AÑOS OCHENTA
- El gobierno sandinista informó en varias oportunidades sobre la detención de centenares de mískitos, acusados de colaborar o ser parte de las filas de la contrarrevolución, pese a que la mayoría no hablaba o no entendía español.
- En la conferencia de prensa sobre la “Operación Navidad Roja” se informó sobre el arresto de 100 indígenas, entre ellos, incluso, religiosos moravos.
- Al anunciarse oficialmente la reubicación de 8,500 mískitos de sus lugares de origen, también se informó que en Puerto Cabezas habían sido juzgados y condenados 62 contrarrevolucionarios, con sentencias de hasta 29 años. En total, 160 arrestos.
- En febrero de 1983, Roger Gamble informó que 300 prisioneros mískitos, acusados de contrarrevolucionarios, habían sido trasladados a Managua, a granjas de régimen abierto o semiabierto del Sistema Penitenciario.
- En septiembre de 1983, el entonces Consejo de Estado aprobó el perdón para 17 mískitos y un sumo. Otros 24 casos estaban bajo consideración.
- Dos meses después, en diciembre de 1983, el gobierno sandinista decretó amnistía para todos los mískitos envueltos en actividades contrarrevolucionarias.
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EE.UU. documentó historial de abusos. 
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