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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 18 DE AGOSTO DE 2001
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Entrevista
Milagros Terán, amores comunes

Foto  
Marta Leonor González
marta.gonzalez@laprensa.com.ni


Parece modelo. Entra a la redacción de La Prensa, todos la miran, unos inmediatamente me llaman ¿Quién es? preguntan. Yo los dejo para saludarla. Milagros Terán viene puntual a la entrevista (las 2:00 pm). Un intercambio de miradas y de inmediato le digo que buscaré un fotógrafo, ella ha viajado desde León, el lugar que la vio nacer, y pasó su infancia.

Hace unos días vino de Zimbabwe acompañada de su esposo y sus hijos. “Viene a pasear, ver a mi familia y presentar `Plaza de los comunes` mi último libro de poemas” dijo por el teléfono días antes de conversar.

Luego de que el flash rebota por su cabellera negra, la que constantemente suele acariciar, nos mudamos a un café. Ella empieza por decir que ha conducido desde las doce meridiano y que está un poco cansada, y que luego tendrá una entrevista en la televisión, entre su agenda apretada, me doy prisa para conversar acerca de su poesía y de su reciente obra de poemas, que precisamente fue presentada la noche del jueves en Galería Códice.

Ha publicado “Luces en la cien” y ya tiene algunos borradores para una novela que prepara.

La Prensa Literaria. ¿Un título como “Plaza de los comunes” qué tiene que decir?

Milagros Terán. El libro lo terminé hace dos años. Una vez estaba con mi esposo, y juntos vimos una diapositiva de una calle en Italia donde decía “Plaza de los Comunes”. En ese momento vi su belleza, y le dije ¡Ese es el título de mi libro! fue así que salió del nombre de una plaza en Italia, me pareció tan poético el nombre.

Esos poemas están como en una plaza, los poemas como algo común relacionado a las personas, y a todos los sentimientos, por ello inicio el libro con un poema “Común es el amor” que es un sentimiento que atañe a todos.

¿Cuál es la temática que mejor trabajas, ese amor común?

En realidad es difícil decirlo. Escribo poesía de las cosas que me tocan, de aquello que me ataca a mis sentimientos, que logra hacer ecos en mi y de ahí viene la creación. En este libro hay poemas de amor y desamor, acerca de los hijos, la maternidad, viajes que hice.

¿Cómo ha sido tu relación con las escritoras nacionales?

Las he leído desde mis primeras lecturas desde Gioconda Belli, Yolanda Blanco, Michelle Najlis, Vidaluz Meneses que recuerdo haberlas leído cuando hacía la secundaria. Leí a Alfonso Cortés, y una vez lo conocí y le declamé un poema, claro era muy niña.

De Gioconda, siempre me encantó su pasión y de Ana Ilse Gómez, esa profundidad que tiene a la hora de abordar sus temas. En Gioconda en sus poemas es lúdica, y en Ana Ilse he encontrado algo similar a mí, una poesía muy íntima, dolida, desgarradora.

¿Cómo concebís la creación poética desde tu propia vida?

Es mi trabajo hoy. Por la mañana me doy mucho tiempo para escribir cuando los niños se van al colegio. Lo disfruto mucho.

¿Los temas que más te preocupan están determinados por esa vida?

No tengo ninguna obsesión en cuanto a temas, siempre escribo de lo que me está tocando, por ejemplo ahora tengo un nuevo poemario acerca de mi experiencia en Zimbabwe, lo que es vivir en África.

¿Y cómo ha sido vivir África para la poeta?

Siento que he cambiado bastante en tres años de estar ahí. Zimbabwe me ha enseñado que la felicidad está en las cosas simples. Me he vuelto más contemplativa de la naturaleza.

Entre las cosas de esta contemplación está un poemario nuevo en el que hablo de los jardineros de Zimbabwe que se visten con colores divinos. Cuando leí la biografía de Nelson Mandela, supe que él anduvo clandestino disfrazado de jardinero, entonces tengo un poema de eso, y pienso cuando veo un negro en una calle que pudo ser Mandela una vez.

¿Cuál es tu percepción de las editoriales?

No solo hay falta de casa editoriales, sino una ausencia de distribución. De qué te sirve publicar un libro sino le das publicidad. Hay que hacerlo llegar a los departamentos y sacarlo a las ferias de libros.

¿Retrospectivamente cómo te ves en tu poesía?

Es difícil eso. Creo que la buena poesía la podés leer un día y luego diez años después e igual te va a gustar. Hay escritores que te dicen qué horror cuando veo mi primer libro yo no digo eso, en mi primer libro de poemas tengo unos poemas de amor muy lindos.

¿ Y en los temas?

Me preocupa la diferencia de la riqueza, y de la pobreza, la política, la injusticia social. Siempre estoy abogando por el cambio. La labor de todo escritor debe ser una labor de denuncia por qué sino para qué escribís.

¿Estar en un ambiente como el de Zimbague similar al de Nicaragua en cuanto a la pobreza. Hará que tu poesía dé nuevos giros, tal vez más realistas?

No quiero poner etiquetas en mi poesía. No sé, creo que corresponde a las personas que se dediquen a la crítica.

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