Alcaldía no favorece el empleo
Marco A. Mayorga
En la Comisión de Asuntos Municipales de la Asamblea Nacional se encuentra el anteproyecto de El Código Tributario Municipal, el cual incrementa impuestos en más del 50%, y aleja a Nicaragua de ser un país destino de inversiones para crear empleo.
Aspectos Favorables:
Moderno. Unifica Tributos. Aumenta base tributaria. Impone normas, obligaciones y sanciones.
Aspectos Negativos:
Impuestos por Ingresos: incremento actual: 1% a proyecto 1.5% por ingresos. En Centroamérica el promedio es de 0.50 a 0.75%.
Impuesto Bienes Inmueble. Actual 1%. Proyecto de 0.50 a 1.50 %. Lo que significa que a las empresas le aplicarán el 1.5%. En el resto de Centroamérica es de 1%.
Es probable que muchos barrios de casas de poco valor saldrán favorecidos, pero es el modo de politizar y vender este proyecto de Código.
Nuevas construcciones y mejoras: Actual: 1%. Proyecto: 1.5%. En el resto de Centroamérica no existe en mejoras pero en Construcción es más de la mitad de barato que en Nicaragua.
Por renta o arriendo de bienes inmuebles: Es un nuevo impuesto de 1.5%. No existe en el resto de Centroamérica
Matrícula: 2% de los ingresos. Muchas empresas pagarán alrededor de $5.000,00 por año, mientras que el resto de Centroamérica es un costo fijo de $100 por año.
Un Código tiene como función armonizar las reglas del juego en su área, pero nunca es para imponer tasas. Para eso existen las leyes específicas.
No se imaginan los alcaldes el daño que ocasionaría esta nueva ley o código:
Nicaragua no será interesantes para las inversiones. Hay mejores opciones.
Estimula el desorden o informalidad del negocio.
El desempleo crecerá.
Finalmente el que paga es el consumidor, o sea el asalariado, porque es un costo que se refleja en el precio de los artículos. Aumenta el costo de operar una empresa en Nicaragua y nos hace menos competitivos.
El efecto será contrario. Matan a la gallina de los huevos de oro.
Es comprensible que la Alcaldía requiera de más recursos para sus obras para la comunidad, pero no es aceptable que por la ineficiencia de cobrar bienes inmuebles e impuestos por ingreso, la alcaldía decida incrementar los impuestos a las empresas formales (que son las que más aportan) sin medir las consecuencias negativas para cada uno de los nicaragüenses.
Una empresa que vende C$ 500.000,00 por mes y es dueña de un bien inmueble de C$ 2,000.000,00 significa:
Impuestos/Ingresos: Actual C$ 7.200
Futuro: C$ 10.800 anual
Bienes Inmuebles: Actual C$20.000
Futuro: C$ 30.000 anual
Total Actual: C$ 27.200
Futuro: C$ 40.800
Incremento del 50%.
En el resto de Centroamérica se paga un promedio de C$ 24.000,00.
La verdad que antes de estos incrementos de impuestos, Nicaragua ya es el país más caro para operar cualquier empresa. Aunque deseemos ofrecer ventajas de exoneración al inversionista que viene, después de un plazo, tendrá que afrontar la realidad de operar con costos y gastos altos. Y esto es consecuencia de altas tasas impositivas e ineficiencia administrativa de los bienes del Estado.
No es posible matar la producción de riqueza para beneficiarnos con empleo digno y que estemos decidiendo frenar la inversión para seguir distribuyendo pobreza.
La Asamblea Nacional debe actuar con análisis y objetividad para no caer en el cortoplacismo que ante una necesidad de recursos para las alcaldías, esto debe solucionarse con incrementos de impuestos que no afecten el desarrollo del país.
El destino no es casualidad, es consecuencia de las acciones correctas o incorrectas que todos los días tomamos.
* Presidente Cámara de Comercio de Nicaragua. 
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