Vacas gordas y vacas flacas
Ronald Ortiz R.
El Egipto de los faraones trae consigo imágenes placenteras de aquellos campos sembrados de trigo como señal del progreso de la nación. La interpretación del sueño del Faraón por parte de José presagiando siete años de abundancia y siete años de escasez, la credibilidad del Faraón y la fe de José en el Dios de Jacob, así como su acertada dirección en la administración, producción y almacenamiento de las siete buenas cosechas, salvaguardaron el imperio egipcio y con ello a otras naciones de la tierra durante el largo período de sequía.
Los países industrializados están sujetos al vaivén del progreso y las recesiones. Por ejemplo, la economía norteamericana está en una posición incómoda en la actualidad con una calificación de “C”, si tuviéramos una escala de “A” a “D” donde la primera escala es excelente y la última es mala. El tiempo que tardará en moverse de esta posición es muy variable y dependerá de los aciertos con que sea dirigida la economía en la presente administración.
En países en desarrollo, la situación es bien compleja. En Nicaragua, por ejemplo, hay crecimiento económico según cifras oficiales del gobierno hasta de un cinco por ciento, pero no hay desarrollo económico, que es el mejoramiento en la calidad de vida de la población. O sea, el período de las vacas gordas se asoma en algún lugar del camino pero no es percibido por la mayoría de la gente. Para visualizar el tiempo de las vacas gordas se necesita:
1.- La credibilidad del gobernante en los empresarios privados que son los que dirigen y administran la producción de este país proporcionando el marco jurídico, impositivo y tecnológico apropiado a los tiempos;
2.- Inversión del empresario privado en materia de capacitación a los recursos humanos que administran su capital.
3.- Interpretar el sueño de los nicaragüenses como es lograr una nación próspera a base de trabajo y más trabajo que es como surge la productividad y las riquezas de las naciones.
4.- El gobernante como el Faraón debe elegir sus ministros con sabiduría y que éstos posean atributos como: honradez, prudencia, conocimiento, etc. al mismo tiempo brindar la autonomía necesaria para que puedan ejercer sus funciones con entera confianza.
5.- Cuando el Gobierno se dedique a eliminar errores como la corrupción, el desahorro público, etc. apoyando y facilitando la labor del empresario y los trabajadores como es la producción, el tiempo de las vacas flacas será más corto. El peso de la ley debe recaer sobre quienes cometen actos contra el Estado y cuyas pruebas sean irrefutables.
Hay que mantener la esperanza y fe en Dios, por muy duras que sean las tormentas o las crisis que nos toque vivir.
* El autor es economista. 
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