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La membrana
Rubén Mariano Urbina
No estoy ausente... estoy aquí amándote. Sigo siendo sensible, suave y tierno a como tú sueles tenerme.
Nada ha cambiado... me haces temblar el cuerpo. Me haces abrir los ojos. conociéndome cada día más.
Nada puede separarnos... el pájaro busca su nido y el león su cueva.
Yo busco la manera de amarte, la manera de protegerte, de amarme y protegerme.
¿Puede un adolescente calmar sus pasiones? ¿puede una piel marchita dejar de sentir? ¡fuimos hechos de tierra y fuego y sólo Dios supera nuestro amor!
Mas allá de una caricia exquisita hay un mundo que descubrir. Emociones que te confiesan sin decir una palabra...
No te dejes engañar por el espejo que no refleja tu imagen. Construye tu propia reflexión.
Los ríos desembocan en los mares las luciérnagas alumbran en la oscuridad y el deseo es eterno.
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