Buenas credenciales
Ana Celina Espinal*
Como mujer profesional y ciudadana madre de familia, estoy muy preocupada por la difícil situación económica del país y por consiguiente de mi trabajo y de mi hogar; también me inquietan la estabilidad política y la inseguridad para mi familia.
Nuestro país ha demostrado que es rico y que tenemos capacidad para producir, en el pasado hemos estado a la cabeza del crecimiento económico centroamericano. Es cierto que ahora hay otras condiciones internacionales, pero esa no es la causa de nuestro deterioro general. Bien aprovechadas, las nuevas demandas como el ecoturismo, la venta de aire puro de nuestros bosques, nuestras grandes reservas de agua dulce, el gran incremento del comercio mundial que hacen necesarios nuevos canales húmedos o secos, son ejemplos de riquezas que generarían trabajo y bienestar para las familias nicaragüenses. Eso sin mencionar que podemos producir los suficientes alimentos para el autoconsumo y evitar el hambre.
Es la lucha fratricida, la corrupción, el desmedido afán de lucro y enriquecimiento, el irrespeto a las leyes y la moral lo que nos ha hundido en este grave deterioro y ha desencadenado pobreza, delincuencia, pérdida de la moral y pavoroso pulular de los antivalores.
Cada gobernante tuvo la oportunidad de que su gestión fuera para lograr el bienestar del país, pero los negativos resultados están a la vista.
La situación es grave y se tiene que corregir desde la cabeza. Con elecciones en la puerta, tenemos la oportunidad de elegir un candidato con la capacidad de sacar económicamente a flote el país y enderezarlo moralmente. Tenemos que devolverle a los jóvenes la esperanza e ilusiones, a los adultos la tranquilidad del trabajo digno, a todos la confianza de una vida y vejez digna.
¿Quién es el mago que puede arreglar esto? Magia no habrá, pero con tenacidad, responsabilidad, respeto a las leyes y sensibilidad humana se puede mejorar mucho.
Como saben todos los que se dedican a la administración de personal, la experiencia de trabajo y estilos de vida son evidencias importantes para valorar las capacidades y posibilidades de éxito de un aspirante al desempeño de un cargo.
Veamos al aspirante al cargo de Presidente de la República, Enrique Bolaños.
Tiene cincuenta años de casado. Eso es expresión de una persona estable, de sentimientos claros y definidos. Califica como un individuo confiable.
Educó a sus hijos, lo que demuestra capacidad en el cumplimiento de sus responsabilidades.
Siempre se le ve acompañado de su esposa, se expresa de ella con respeto y cariño.
Habla de manera clara y directa, no promete mas allá de lo que puede cumplir, esto indica que tiene claridad y precisión en sus metas, realizará lo que se propone.
Presenta buenas credenciales de sus trabajos anteriores como empresario y dirigente gremial, ha desempeñado exitosamente las tareas encomendadas, tiene altas probabilidades de éxito en nuevos cargos.
Por lo anterior, basada en mi formación profesional y en mi sentido de mujer, entre los actuales candidatos al cargo de Presidente de la República yo selecciono y recomiendo al aspirante Enrique Bolaños.
* La autora es psicóloga y especialista en recursos humanos. 
|