Sorbetes, un arcoiris de sabor
Hilda Rosa Maradiaga C. hildarosa.maradiaga@laprensa.com.ni
Los hay de todos los colores, sabores y tamaños. En los años 80 no había tanta variedad, sin embargo, el sorbete era “chivería” obligada para niños de todas las edades.
Ahora al comprar un sorbete es necesario especificar tamaño y sabor. Nívea Espinales, quien comercializa los sabrosos sorbetes caseros fabricados en Jinotepe, opina que éstos despiertan la gula de chicos y grandes.
Los sorbetes de Jinotepe ofrecen sabores como cóctel de frutas, albaricoque, chocolate, café, vainilla, ciruela, fresa, ron con pasas, y frutas tropicales como coco, mango, nancite, mamey y zapote.
Los sorbetes varían de acuerdo al sabor y los podemos encontrar en blanco, rojo, amarillo, rosado, café, verde, celeste, crema, entre otros colores. “A muchos niños les gusta combinarlos no sólo por los sabores sino por el colorido”, dijo.
Nívea explicó que este sorbete casero es no muy azucarado, sin preservativos, bajos en azúcar y no grasosos. Los más exquisitos sabores que conquistan el paladar vienen en presentaciones diferentes.
Los sorbetes de Jinotepe tienen ocho años de satisfacer los exigentes gustos del paladar de sus clientes, aunque anteriormente a los años 80 ya llevaban muchísimos años en el negocio, explicó Nívea.
Nidia Patricia Guevara, dependienta de una sorbetería capitalina, explicó que los sabores preferidos son el ron con pasas, coco, vainilla y chocolate, sin embargo, a las personas les llama la atención los sabores nuevos y diferentes.
“A la gente le llama la atención los sabores y colores que se salen de lo tradicional, preguntan cómo saben los de menta o los que ven con colores poco tradicionales y los compran para probar y conocerlos”, indicó.
La Revista de LA PRENSA intentó, en repetidas ocasiones, entrevistar a la máxima empresa productora de sorbetes en el país, sin embargo, fue imposible que atendieran nuestra solicitud. 
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