Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
JUEVES 14 DE SEPTIEMBRE DEL 2000 / EDICION No. 22131 / ACTUALIZADA 02:00 am
PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

   
Cartas al Director
Las Poll: “Tan nicas como el pinol”

No es que Nicaragua y en particular Chinandega, quieran que Sylvia y Claudia Poll sean nicaragüenses, no, pero hablaremos sobre este caso para conocimiento del público nicaragüense.

Las Poll son hijas de nuestro recordado amigo de grata memoria, un amistoso y noble ciudadano alemán vigoroso y de gran estatura, afincado como muchos extranjeros en Nicaragua.

Don Bernardo Poll en la década de los setenta fue uno de los mayores socios y gerente a la vez de la Desmotadora “La Virgen”, situada entre la ciudad de Chinandega y El Viejo, a orillas de la carretera.

Allí las Poll pasaron su niñez y adolescencia, allí en la piscina de la desmotadora y colegios de Chinandega aprendieron a nadar; Sylvia la mayor comenzó a hacer prácticas de natación y allí los técnicos del país se dieron cuenta de las cualidades de Sylvia pues nadie en Chinandega podía enfrentársele en este deporte.

Sus estudios de preescolar lo efectuaron en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús que dirigen las Reverendas Madres Bethlemitas de Chinandega; allí están en los archivos del colegio registrados sus nombres como estudiantes.

Doña Tea, la madre de las Poll, con frecuencia se le ve en Chinandega, pues es dueña de una finca que le dejara su esposo y que está situada en la zona norte del departamento.

Don Bernardo como una ironía del destino murió ahogado en una piscina por un paro cardíaco, ignorando que sus hijas llegarían a ser dueñas de las piscinas del mundo.

Cuando Sylvia llegó a Costa Rica y comenzó a practicar en las piscinas de San José, los ticos le decían “las nadadoras nicas”; pero cuando Sylvia se ganó los trofeos de natación en unas olimpiadas en Asia, cuando regresó los ticos le hicieron un gran recibimiento como cuando un candidato gana las elecciones presidenciales y gritaban ¡Viva la costarricense Sylvia Poll! y Oscar Arias Sánchez presidente en ese entonces de la república, la condecoró y sus triunfos fueron destacados en primera plana en los diarios “La Tribuna”, “La Nación”, “La Prensa Libre”, con estos títulos: Triunfa Costa Rica en las olimpiadas de Seúl.

Sylvia la costarricense gana medallas de oro, plata y bronce, “Costa Rica está de fiesta”.

Si las Poll huérfanas de sentimiento hacia la Patria que las vio nacer sin cariño para esta tierra donde transcurrieran su niñez, adolescencia y juventud, en sus declaraciones en entrevista a algunos medios de comunicación, niegan su origen natal, donde dejaron el ombligo y donde se deja el ombligo de allí se es, aunque hayan sido acogidas por otra patria y hayan adoptado otra nacionalidad allá ellas.

Se las regalamos a los ticos así como les regalamos Nicoya y Guanacaste.

Otto R. Schmidt C.  
.


---
   
Otros Artículos

¿“Le hemos cumplido a la Patria”?

Grandes Próceres

Salomón Ibarra y su patriotismo

En Letra Pequeña

¿Dónde está nuestro patriotismo?

Ahora no hay Madre Patria

Fiestas Patrias

Las Poll: “Tan nicas como el pinol”

Sobre la venta total del Banic