Candidato a vicealcalde de Managua por el PLC
Alejandro Fiallos:“El sandinismo es un partido de terror”
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 | El candidato a la vicealcaldía de Managua dice no estar decepcionado por no haber sido electo candidato para la silla edilicia capitalina, pues acepta su escasa trayectoria política.
Piensa que en política hay intrigas y agresividad para lograr los objetivos. El suyo es evitar que el partido rojinegro regrese al poder nuevamente y de paso erradicarlo como doctrina. Su antisandinismo le impide comprender porqué el PLC pactó con el FSLN, acuerdo que no lo convence aunque sostiene que es un mal necesario. |
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José Adán Silva joseadan.silva@laprensa.com.ni
Conocido como promotor deportivo y empresarial, a Alejandro Fiallos nadie le atribuía dotes de político. Mantenía una relación amigable con la prensa nacional, con la que hablaba de deportes, promocionaba equipos y eventos.
Pero quería ser alcalde. Sus afanes políticos estaban bien ocultos hasta que entró a la candidatura municipal del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Fue entonces que sintió lo que es ser blanco de campañas de desprestigio, bolas recias, serruchaderas de piso, intrigas y puñaladas traperas.
Antes que pudiera negarse, ya estaba metido de lleno en la política tradicional nicaragüense: gritando, exaltado, que había que erradicar al sandinismo de Nicaragua, tal como se acabó con la plaga del gusano barrenador. Luego rectificó y cambió su versión: no era erradicación física, sino política ideológica.
— Usted quería ser alcalde, pero el PLC eligió a Navarro ¿Eso no lo desanimó?
“Hombré, al inicio me sentí un poco... no desanimado sino que ahí... bueno, estaba trabajando para algo y me detiene el Partido, pero yo soy una persona que ve las cosas realmente cómo son y bueno, además que se me pone de candidato a una persona con la cual me llevo bien, y siento que es agresivo, es joven como yo. Además, el partido me dice que tengo chance, que puedo escalar mucho más y me siento cómodo donde estoy”.
— ¿Preguntó qué tomaron en cuenta para escoger a Wilfredo Navarro en vez de Alejandro Fiallos?
“A Wilfredo lo toman porque creo que lleva más tiempo en la política, es una trayectoria mayor, viene de un Partido Liberal Independiente, con un gran arrastre, ha ocupado posiciones fuertes dentro del Partido, y viene a ser Ministro del Trabajo, entonces yo creo que por eso... y le ponen de segundo a una persona como yo, que puede ser alcalde también, y en la política uno no sabe qué puede suceder”.
— Hubo gente fuera y dentro del PLC al inicio de esta candidatura que dijo que quizás la fórmula debió haber sido al revés: Fiallos primero, y Navarro después. ¿Usted opina lo mismo?
“Bueno, hay mucha gente que me estima y que definitivamente pensó que esa podía ser la fórmula, pero el partido tiene sus visiones políticas y sabe lo que hace internamente. Lo que pasa es que mucha gente de la empresa privada, de la calle, que me tiene estimación y cariño, pensaba que podía ser Alejandro Fiallos el primero, pero aquí estamos en una organización, por eso es un partido político, PLC, y ellos son los que toman la decisión”.
— La imagen que había caracterizado a Fiallos era la de un señor pacífico, amigo de la prensa y de medio mundo. Eso fue antes que iniciara el proceso electoral y afirmara lo de la erradicación del sandinismo...
“No, mirá, yo me considero siempre una persona calma. Yo creo que al meterse más profundamente en la política uno va como haciéndose más agresivo, porque la política tiene tantas cosas de intriga, tantas cosas de malestares.
Yo fui perjudicado por el sandinismo, a mí me robó el sandinismo todo lo que yo tenía en Nicaragua; a mi padre y a mi madre los ultrajaron, a una de mis hermanas igualmente. Entonces yo tuve que regresar al país y comenzar de cero. Soy una persona que quiere evitar que el sandinismo regrese al poder aquí, ya sea en municipio, en alcaldía o presidencial.
Las cosas hay que decirlas claramente porque mucha gente no conoció los años ochenta. Entonces al decir esas palabras, la erradicación como al gusano barrenador, tal vez fui un poco fuerte. Pero eso es un logro del Ministerio de Agricultura, que erradicó esa plaga, y yo pienso que el sandinismo, como partido, como doctrina, se tiene que erradicar. Esa es mi idea”.
— ¿No cree que tomar ese tipo de actitudes no contribuyen al proceso de reconciliación nacional que tanto se busca?
“Yo creo que todos los nicaragüenses tenemos derecho a la reconciliación y a vivir en paz, pero yo no veo que el partido sandinista tenga esa visión. Para mí el partido sandinista a la cabeza de Daniel Ortega, siempre va ser un partido retrógrado, de terror, de muerte, de corrupción.
Entonces, por más que pongan a una figura que sea folclórica, simpática, no le veo. Así como el somocismo se erradicó, así creo que al partido sandinista le va a tocar en muy pocos años y tal vez vamos a ver otras figuras sandinistas, como Víctor Hugo Tinoco y otras gentes, en otras agrupaciones que ya no son radicales, y sólo van a quedar Daniel Ortega con Tomás Borge, solos”.
— Al hablar del sandinismo usted menciona la palabra corrupción. La imagen que el PLC proyecta también es de corrupción: Chinampas, Byron Jerez, los checazos y Modultecsa, las indemnizaciones a funcionarios del PLC y otros. ¿Cómo desligar la palabra corrupción del PLC en pleno proceso electoral?
“Esa palabra, definitivamente no nos ha dejado salir tan libremente adelante a Wilfredo y a mí, porque ha habido una presión de todos los medios de Nicaragua contra la corrupción. Lo malo es que se ha tratado de generalizar que el PLC es corrupto y ahí están errados. A lo que yo me opongo es que se diga o generalice al PLC.
A nosotros nos ha afectado muchísimo, pero gracias a Dios hemos salido adelante. Por más que han querido ensuciarnos, enlodarnos, nadie ha podido, ni los sandinistas, ni los conservadores.
A mí, por ejemplo, me dolió el caso de Pedro Solórzano y su anuncio de la Rayita número uno, donde pone una raya y dice ¡aquí están los corruptos! Y ahí va todo mundo, incluyendo Fiallos, y él se queda afuera como el más limpio.
Cuando yo me defiendo lo hago pidiendo pruebas y no acusando sin base. Por eso, cuando uno se mete a política, no puede decir cosas que se le pueden revertir como boomerang, a como le pasa a Solórzano”.
— ¿Qué opina de las indemnizaciones? ¿Cree que se las merecen, Edgard Quintana, por ejemplo?
“No. Una indemnización de ese tipo (a la Quintana) no la veo bien, definitivamente. La vez pasada hablaba que a un funcionario se le puede premiar porque hizo una buena labor, ya sea en la empresa privada o en el gobierno, pero que se le premie en el momento, no a la hora de irse.
Claramente lo digo, que a mí como funcionario se me paga para que haga las cosas bien, para que la empresa a la que estoy trabajando busque cómo salga mejor, ahorre dinero, gane dinero. Si la empresa quiere dar un bono, que lo dé en el momento. Pero a la hora de una liquidación se ve mal, y más en la pobreza que vive Nicaragua y en el estado en que estamos”.
— ¿Usted no cree que por cosas como ésas de su partido, están en segundo lugar en las encuestas...?
“Las encuestas reales a nosotros nos ubican en un segundo lugar muy cerca del Frente Sandinista y el 5 de noviembre esas encuestas van a ser a favor nuestro. Algunas encuestas no me quitan el sueño, hay que ver de dónde viene y quién las hacen.
Sentimos que vamos bien y sé que van a salir otras encuestas donde nos van a poner hasta con un tres por ciento, pero sabemos que ésa no es la realidad. Nuestra encuesta son esas visitas diarias a los barrios. Vos ves cuando la gente te saluda con cariño y te pone a su orden sus 10, 15 o más votos que tienen en su casa, y ves que es una gran mayoría que no te engaña...”.
— Puede ser el Güegüense...
“Es cierto que en Nicaragua existe el Güegüense, pero se queda callado, te saluda y vos notás que esa persona no está con vos. El (simpatizante) conservador nos insulta, nos dice ladrones; el sandinista nos dice claramente que va por Herty y vos podés ver que mucha gente va con nosotros, aunque no podemos negar que los sandinistas tienen su voto, y es por eso que yo siempre he dicho que los conservadores deberían de votar con nosotros, porque así nos va a dar muchísima más fuerza para ganar la Alcaldía.
Hay un gran porcentaje de indecisos que en las encuestas te contestan que no saben por quién votar. Yo creo que esa gente sí va a votar, y va a votar por los liberales”.
— Pero eso mismo dice Herty Lewites y William Báez ¿Qué certeza tiene usted de que van a votar por ustedes?
“Aquí todavía hay miedo. Lo que pasa es que como hay una campaña contra los liberales, la gente que piensa votar por nosotros mejor se queda callada para evitarse que le digan ¡No seas bruto! ¡No le hagas caso! ¡Que sos corrupto! Entonces mejor se quedan callados y a la hora del voto, llegan, y marcan en rojo”.
— Siendo usted totalmente antisandinista, ¿no le molesta que su partido haya pactado con el Frente?
“En un inicio sí. Me sentí como cuando doña Violeta hizo aquel protocolo de transición con Humberto Ortega y Daniel Ortega. En un inicio me chocó, pero luego me explicaron que era para poder gobernar en paz. Y lo hemos visto, para poder gobernar en paz este país, para que se acabaran aquellas huelgas terribles y para que pudiera entrar gente de nuestro partido en las instituciones. Se tenía que hacer eso...
— Algo así como un mal necesario...
“Efectivamente, un mal necesario para hacer cambios”.
— ¿Qué tipo de cambios?
“Cambios de personas en algunas instituciones, Poderes del Estado, pero no voy a mencionar nombres de personas que no son idóneas, porque la única forma de quitarlas sería cambiando la Constitución y cuando se habla de eso le da horror a mucha gente”.
— Pero eso sería cambiar gente del PLC.
“Gente de todos los lados, pero como te digo que tengo un antisandinismo..., cambiar principalmente a los sandinistas, para iniciar a erradicarlos”.
La otra cara de Alejandro Fiallos
Alejandro Fiallos Navarro nació en Managua el 13 de septiembre de 1956, en el seno de una familia liberal. Fiallos es nieto de don Francisco Navarro, quien fue vicepresidente de Nicaragua por el Partido Liberal, entre 1936 y 1940.
* Su padre se llamó Francisco Fiallos Gil y era convencional liberal en tiempos de Somoza. Se desempeñó como diplomático embajador plenipotenciario, director del Ceremonial diplomático del Gobierno de Nicaragua desde 1956 hasta 1967. También fue Tesorero General de la República desde 1967 hasta 1975.
* Alejandro Fiallos se graduó de Administración de Empresas en la Universidad Centroamericana en 1978 y desde entonces ha estado ligado al manejo de distintas empresas, tanto fuera como dentro del país.
* A Fiallos siempre le han gustado los eventos deportivos. De joven fue motociclista, jugó béisbol y ping pong. Confiesa ser enamorado de la velocidad. Desde 1991 hasta este año, Fiallos ha estado ligado al deporte nicaragüense como promotor deportivo.
* Está casado con Ivonne Lacayo Leal, con quien tiene tres hijos: Alejandro, Carlos y William. Le gusta tocar la guitarra, comer mariscos y asados y escuchar música de los años 60 y 70, pero principalmente rancheras. 
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