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Sin aliento
Rafael Vargarruiz
Para hablar de SIN ALIENTO, tenemos que mencionar la nouvelle vague cuyo movimiento fue conformado y proyectado por la revista de cine: Cahiers du Cinéma, entre cuyos directores preferidos por ser uno de los principales trasgresores de las estructuras cinematográficas y sociales se encuentra: Jean-Luc Godard que realizó este clásico “A bout de soufflle” (1959), protagonizado por Jean-Paul Belmondo (Michel Poiccard/Laslo Kovacs) y Jean Seberg (Patricia Franchini), sobre una historia de su colega: Francois Truffaut. Fue llevado de nuevo a la pantalla por Hollywood, en 1983, con Richard Gere y Valerie Kaprisky, dirigida por James McBride, cumpliendo el axioma de que nunca segundas partes son mejores.
Este film rompe con la mayoría de los filmes de la época. Godard, basado en una historia sencilla de su colega: Francois Truffaut. Crea un thriller policial, en el que un ladrón de carros mata a un policía y es traicionado, al final, por su propia novia para recuperar su espacio vital. Tanto los personajes, que son tratados con distanciamiento, como seres reales filmados en cualquier parte, como la cámara dirigida por el maestro francés y operada por Raoul Coutard, es una cámara documental que perfectamente puede responder a cualquier documental hecho en las calles de París, con las imperfecciones del momento o a la espontaneidad de la acción misma de personajes despojados intencionalmente por Godard de la “necesidad” de actuar y dejarse llevar, como lo pregonaba al otro lado del Atlántico, en el Actor´s Studio; Lee Strasberg. Vivir la acción, no actuar.
La estructura dramática está trabajada de forma que crea diferentes niveles de lectura, que pregonan los conceptos de la generación de posguerra y la influencia del existencialismo y un deseo constante de rebelión ante la estructura convencional que posteriormente va a llevar al límite, en filmes como LA CHINOISE (1967).El personaje mismo de Michel Poiccard/Laslo Kovacs, es un personaje autodestructivo y esquizoide que se adelanta, en mucho al creado en 1999 en EL CLUB DE LA PELEA, Tyler-Cornelius, pero que ambos responden a una postura de haber llegado al límite, tanto en lo interno, como en lo social, y sólo queda la destrucción-desconstrucción de ambos espacios vitales en el infierno interior en que se han colocado. BREATHLESS, es también un homenaje al thriller francés y norteamericano y en QUAI DES BRUMES se interna el Belmondo-Bogart con el pulgar en sus labios.
El Madroñal, octubre del 2000. |
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