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Pintura
Blas Aguilar: Vientos azules del istmo
Arnulfo Agüero
Blas Aguilar, de origen hondureño, que actualmente exhibe sus pinturas en la Galería de Arte Contemporáneo Códice, se perfila como un maestro joven de Artes Plásticas con más de cuarenta exposiciones colectivas, premios y un temprano reconocimiento.
En la región centroamericana
El artista “Blas Aguilar percibe la realidad como la ausencia de los espacios...”, afirma su compatriota, el crítico de Arte Carlos Lanza y agrega; ¿Quién puede vivir con una aldaba en la conciencia?. Entretanto el destacado pintor Víctor López sostiene que este joven talentoso es un disciplinado creador en búsqueda constante y que por su experimentación consciente se ha ganado un puesto importante en las Artes hondureñas.
Por su parte el historiador Rúdrico Arqueta sostiene que el actual trabajo de Aguilar nos propone una nueva lectura en su discurso plástico. Todas estas aseveraciones y apreciaciones vienen a ser respaldadas a ciencia cierta por la reconstrucción de su memoria artística definida en composiciones rigurosas, donde su diálogo propone un compromiso serio con el oficio de pintar, su búsqueda interior interroga los enigmas del avance de la vida en el transcurrir de las horas, dichos cuestionamientos son símbolos surrealistas, como lo son sus iconos de ruedas, relojes, pies.
Aquí los colores azules, ocres y amarillos son llevados a un escenario de profundidad que alterna en planos espaciales superpuestos a propósito, abren profundidad en escalas a una atmósfera visual que envuelve una “realidad metafísica existencial muy personal”, no buscada en tecnicismos teoricistas frívolos y desabridos, mecanismos de una realidad virtual que desorientan aún al espectador de escenarios promiscuos heterodoxos, contaminados por los reflejos de poder de la informática globalizante del siglo XXI.
Memoria en perspectiva e introspectiva
La percepción de la imagen creada de Blas Aguilar no es una abstracción figurativa conceptual que busca el equivalente de una metáfora alternativa, sino que es la realidad social misma.
Para el profesor nicaragüense Ricardo Morales, quien fue nombrado en agosto pasado Jurado de la XVII Bienal Hondureña de Pintura, junto al norteamericano Miguel Trelles y Virgilio Guardiola, afirma convencido que Blas es un artista que experimenta y trabaja la obra sin descuidarla. “Lo respetamos, está entre los mejores artistas de su país debido a que sigue el sendero laborioso”, agrega.
El artista plástico de paisajes hiperrealistas, el nicaragüense Mauricio Rizo, estima que “su obra refleja una conciencia pragmática que se compromete con la propia realidad y su entorno del que nadie puede escapar”.
Asimismo Juanita Bermúdez, directora de Códice, asevera en cuanto a la obra de Blas: “he notado en la pintura de Blas un cambio sustantivo; él siempre ha hecho espacios fragmentados, los sigue haciendo, pero se aprecian cambios, por ejemplo: “El pasajero de la Memoria”, es un niño que está soñando... veo en su obra mucho movimiento, ruedas de bicicletas que a veces son relojes, o como rosa de los vientos”. |
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