Productores de soya en el aire
 | Hasta el momento no les han cancelado más de dos millones de dólares que les debe Gracsa |
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Nidia Ruiz López nidia.ruiz@laprensa.com.ni
Uno de los casos más sonados a inicios de este año, fue el de los productores de soya de Occidente, donde unos 300 productores reclaman a la empresa Grasas y Aceites S.A. (Gracsa), el pago de dos millones de dólares producto de la entrega de su cosecha.
Alvaro Fiallos, vicepresidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), conocedor del caso, dijo que los productores de soya entregaron su producción a la empresa Agroinco, que estaba afiliada a Gracsa.
Agroinco le dice al productor que deposite la cosecha en las bodegas de Gracsa, ésta toma la producción y la da en prenda al Sistema Financiero por una línea de crédito, a pesar que los productores dejaron en prenda esa misma cosecha al mismo sistema financiero.
Al final Agroinco cierra y Gracsa se declara en quiebra, mientras los productores reclaman el pago de su cosecha para pagar al sistema financiero sus obligaciones crediticias.
Fiallos manifestó que ante la falta de cumplimiento de pago, muchas instituciones financieras calificaron a los productores como desviadores de prenda, pero no consideraron que a ellos no les pagó la empresa a la que le entregaron su producción.
Además, quienes desviaron la prenda fueron Gracsa y Agroinco, pero esta situación no la considera el Sistema Financiero.
En la actualidad los productores de soya están en el aire, a pesar de haber introducido en los juzgados embargos contra la empresa. Al quebrar Gracsa se formó una junta liquidadora la cual va pagando conforme va vendiendo la producción que a los productores no les ha cancelado.
“Le dan prioridad a la deuda grande que son los bancos y dejan por último a los pobres soyeros que tal vez lo que tienen son dos mil dólares”, indicó Fiallos.
El vicepresidente de la UNAG explicó que de los 300 productores, 50 son de medianos a grandes y el resto son chiquitos, los cuales difícilmente sembraron en este ciclo agrícola, ya que son financiados por intermediarias de crédito y si no pagan no les dan nuevamente habilitación.
FECHAS CLAVES PARA GRACSA
A finales de noviembre de 1999 Gracsa empezó a mostrar debilidades. En febrero se agudiza su crisis y cierra Agroinco. A finales de abril-mayo del 2000, cuando los soyeros bloquean la empresa, se declaran en quiebra. 
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