Nicas en las menores II
Padilla hoy, ¿Muñoz mañana?
 | Mientras Padilla dio hit en las Mayores y Menores, Muñoz fue ascendido para no jugar
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Tito Rondón tito.rondon@laprensa.com.ni
Hoy vamos a tocar la labor en las Ligas Menores de dos peloteros nicas que contrastan. Uno, Vicente Padilla, ascendió desde el comienzo de la campaña a las Mayores y ya está establecido. Otro, Juan Muñoz, demostró que es una esperanza para el futuro.
Si Padilla trabajó en 55 juegos este año, un nuevo récord para un nicaragüense en Grandes Ligas, en realidad trabajó en 67, pues hay que sumarle los 12 en que trabajó con el Tucson.
Lo más interesante, las únicas cinco aperturas de Vicente fueron en triple A.
Le dieron 22 hits (dos jonrones) en 18.1 entradas, pero caminó apenas a 8 mientras ponchaba a 22. Perdió uno sin ganar con un rescate, y le hicieron nueve carreras (todas limpias) para 4.42 de efectividad (no es mala para la Liga Costa del Pacífico).
Roger Catín, primo de Padilla, nos había contado de su equipo en la Liga Campesina de Chinandega, que usaba a Padilla no solamente como lanzador, sino también al campo y como bateador ambidextro. “Dio un jonrón larguísimo a la zurda”, cuenta Roger. Ahora solamente batea a la derecha, pero con los Sidewinders dio de 2-1, un ponche, una anotada, para .500 de promedio.
Es decir, bateó en el 2000 para .667, de 3-2, ya que con Aizona dio de 1-1 (con los Filis no bateó). Nota curiosa: es segundo año consecutivo que un nica batea .667 en triple A y más arriba; en 1999 lo hizo Juan Muñoz justo cuando estaba entre lesiones de rodilla, al dar también de 3-2.
Hablando de Muñoz, nos dice que “tuve un buen año, especialmente porque jugué sin lesionarme”.
El diriambino (dice Ramón Romero “Romerito” que Diriamba ha producido solamente dos beisbolistas, Luis Fierro y Juan Muñoz) empezó en doble A y demostró que le puede dar a los zurdos; contra ellos bateó .327, siendo usado contra todo pitcheo.
En total en el Arkansas Muñoz bateó .344, de 247-85, 41 anotadas y 31 impulsadas, 14 dobles, un triple y cinco cuadrangulares, cinco robos en siete intentos, con una excelente relación de bases por bolas a ponches: 16 de cada uno.
Juan hasta entró a lanzar en un partido. “Perdíamos ante San Antonio por carreraje, y no teníamos lanzadores. Entonces el manager me dijo, te voy a dar gusto, pero cuidado vas a forzar el brazo”, recuerda. “El primero dio línea a tercera, el segundo se ponchó, el tercero me dio un jonrón como de mil pies, la recta se me quedó ahí... y era apenas su segundo o tercer jonrón, no me acuerdo el nombre. Pero ponché al último, tremenda curva. A los dos los ponché con curva, parece que la recta no me estaba funcionando ese día... (ríe)”.
Vino el ascenso a triple A. “Estoy disgustado con la organización. Empecé bien, pero de repente me dejaron de usar para darle oportunidad a peloteros con experiencia en Grandes Ligas, después me declararon lesionado estando sano, y nunca me ponían contra zurdos”, dice. “Para no jugar mejor me hubieran dejado en doble A”.
Muñoz bateó .215 en el Memphis, de 79-17 con siete dobles, seis anotadas y siete empujadas, dos robos en tres intentos, dos bases por bolas y diez ponches.
“No sé si estar optimista”, piensa Juan. “Este invierno voy a descansar la rodilla y no voy a jugar. Por ahora estoy dando clases en una escuela secundaria. Para el próximo año soy elegible para el draft Regla 5, pero tendrían que llevarme a las Mayores y eso es difícil”. 
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