112 mujeres indultadas
Día de
las Madres les trajo
la libertad
JUAN RODRIGUEZ
Alrededor de 70 mujeres que guardaban prisión por delitos menores en el penal de mujeres “La Esperanza”, fueron puestas en libertad ayer tras leerse en un acto el Decreto Ley de Indultos en el Día de la Madre nicaragüense.
Las mujeres ávidas de lo más preciado del ser humano: La libertad, se conmovieron y no pudieron evitar que se le derramaran lágrimas cuando una a una iban escuchando su nombre del beneficio del perdón que les daba el Estado.
“No hemos querido venir a este lugar”, dijo una de las internas al hablar en nombre de las 112 mujeres que fueron indultadas. Mientras entre ellas mismas se abrazaban y se despedían emotivamente.
A ninguno de los familiares de las mujeres indultadas dejaron entrar al acto de indulto celebrado en el seno de la cárcel La Esperanza, desluciendo tan ansiado propósito. Funcionarios de Gobernación, SPN, de la Asamblea Nacional, CSJ y de la Iglesia Católica estuvieron presentes.
La Asamblea Nacional aprobó este lunes 29 de mayo un segundo decreto para 42 nuevas reclusas. En un primer perdón las beneficiadas fueron 70, que salieron de todos los penales del país.
Aunque sobre el penal de “La Esperanza” caía un intenso sol, no evitó que los sentimientos de las decenas de mujeres explotaran de emoción y alegría al saber que los días más tristes de sus vidas concluían en el Día de la Madre de un nuevo milenio.
El diputado Nelson Artola, presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Paz de la Asamblea Nacional, explicó a las reclusas que para llegar a estos dos decretos hubo “un trabajo arduo y de mucho trabajo extra, pero bien fundamentado”.
Todos los oradores en el acto de indulto celebrado en “La Esperanza”, insistieron a las recién liberadas que “evitaran volver a meterse en problemas, que aprecien la libertad que habían perdido por el error cometido y que la recobraron por su buen comportamiento dentro del penal”.
Estos llamados cayeron como “bomba” en las otras internas que se quedan porque sus delitos son más graves y no pueden optar a la figura del indulto, pero pueden obtener su libertad por liquidación de condena o porque están en el régimen laboral que ayuda a reducir sus condenas, “la esperanza nunca deben de perderla”, sugirió el diputado.
Algunas internas sufrieron malestares cardíacos y de presión arterial durante el acto que estuvo lleno de sentimientos y de mucha solidaridad.
Rosa Lidia Castellón Castillo (29), una de las indultadas, no pudo disimular su felicidad en su rostro, y ratificó la promesa que hizo a LA PRENSA en días pasados, que iría a una iglesia a dar gracias a Dios por haber obtenido la libertad.
“Estoy feliz por haber recobrado mi libertad, espero seguir estudiando, trabajar y no volver abandonar a mis hijos que tanta falta me hacen”, dijo la joven mujer que fue perdonada por el Estado de Nicaragua.
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