CGR a la cazade fantasmas en planillas de la DGI
Documentos indican que dos familiares cercanas de Byron Jerez reciben salarios como “Asesoras”
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JORGE LOAISIGA MAYORGA
La Contraloría General de la República (CGR) inició esta semana una nueva investigación en la Dirección General de Ingresos (DGI), esta vez a las nóminas o planillas de pago, con el fin de corroborar denuncias sobre la existencia de “empleados fantasmas” en el más alto nivel.
“Ustedes saben que hubo una denuncia donde habían aparecido unos tres empleados fantasmas, entonces debemos agotar de una sola vez ese tema de la Dirección General de Ingresos. Vamos a entrar ahí”, confirmó a LA PRENSA el vicepresidente del Consejo Superior de la Contraloría, licenciado Francisco Ramírez, quien agregó que con ello se pretende dar por concluido el tema de las denuncias contra la DGI.
“Se trata de una auditoría de planillas y es como cualquier otra auditoría que practica esta Contraloría”, agregó el funcionario público. La decisión de practicarla en las planillas de la DGI fue resuelta el pasado 18 de mayo, por mayoría absoluta de los cinco miembros del Consejo Superior de la Contraloría, según comentó Ramírez.
De acuerdo a documentos de la DGI en poder de LA PRENSA, la CGR podría encontrar evidencias también de anomalías en la contratación de al menos tres personas, que ocupaban cargos como “Asesores” de la Dirección Superior de la DGI. Es decir, del propio Byron Jerez.
PARIENTES QUE NO EJERCIAN NINGUN CARGO
En una copia de planilla de la DGI, en poder de LA PRENSA, aparecen los nombres de Rosaura Jerez Henríquez y Lorena Henríquez, parientes muy cercanas del propio Jerez, reportándose como “Asesoras de la Dirección Superior” de esa entidad, desde el primero de enero de 1997, es decir, el mes en que el Presidente Arnoldo Alemán asume el gobierno.
Según la documentación referida a febrero de 1999, Rosaura Jerez aparece como afiliada al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), con el número 230512 y devengando un salario nominal de 13,500 córdobas.
Por su parte, Lorena Henríquez, a pesar de ser prohibido y sancionado por la ley, no reportaba a esa fecha —febrero de 1999— afiliación al INSS. Su salario correspondía a 12,456 córdobas. A ninguna de ellas se les hacía deducciones a esa fecha.
“Ellas no ejercen ninguna función”, aseguró semanas atrás a LA PRENSA la señora Ligia Bermúdez, quien trabajó por años en Recursos Humanos de la DGI. “Sólo llegaban el día de pago a recoger su cheque”, agregó.
Una fuente con experiencia administrativa, que pidió no ser identificada, explicó que los consultores externos se contratan bajo una serie de requisitos y de procedimientos y, luego, se les evalúa en correspondencia a un resultado, expresado en un estudio, proyecto, informe, etc. En el caso de ellas no se conocen “resultado” tangible alguno.
En tanto, una fuente ligada a Jerez y Henríquez señaló a LA PRENSA que en la época en que Rosaura Jerez aparecía en las planillas de la DGI, ella laboraba en el restaurante LAS PAMPAS y de vez en cuando solicitaba “ride” para ir a la DGI a traer uno o varios cheques.
La fuente también informó que Rosaura Jerez se prestaba para cambiar cheques que le eran entregados en la oficina del Director de Ingresos, y según ella misma comentó a personas cercanas, recibía a cambio un 10 por ciento como comisión.
LA PRENSA intentó comunicarse con Rosaura Jerez a su teléfono celular, pero fue imposible establecer contacto con ella porque aparentemente no escuchaba la comunicación por deficiencias técnicas.
En tanto, en casa de Lorena Henríquez, dijeron que ésta no se encontraba y la misma llegaba a su casa en Villa Venezuela hasta en horas de la noche.
OTRO ASESOR CON TRABAJO DESCONOCIDO
Otro de los “Asesores de la Dirección Superior” que no ejercía labor alguna en las instalaciones de la DGI pero que devengaba un salario mensual de 22,500 córdobas, es Gustavo Ernesto García Mangas, quien supuestamente ingresó a la DGI el primero de enero de 1997, nueve días antes de que el actual gobierno asumiera el poder, de acuerdo a copia de su contrato.
La copia del contrato de García Mangas, que también está en poder de LA PRENSA, especifica que este “Asesor” fue contratado con un salario de 2,000 dólares mensuales para brindar asesoría a la Dirección Superior de la DGI. Sin embargo, la señora Bermúdez negó que él trabajara en la DGI.
García Mangas, identificado con el número de seguro social 382030, reportó en su cédula que su domicilio era en el kilómetro 10 de la Carretera Sur, pero ahí los vecinos dicen nunca haberlo conocido.
Más recientemente se conoció que García Mangas reside en Monseñor Lezcano, de la Foto Luminton 175 varas abajo, en la casa número 2829 perteneciente a Verónica Mangas.
Un equipo de este Diario visitó ayer la casa de García Mangas a eso de las 11:20 de la mañana para conocer su versión, pero en el lugar un menor de edad que atendió a los reporteros dijo que éste se encontraba durmiendo y que no los podía atender.
Según averiguaciones de LA PRENSA, García Mangas se dedica al negocio de la importación de gasolina desde Honduras.
RENUNCIA Y LO VUELVEN A CONTRATAR EN MENOS DE 72 HORAS
Otra contratación irregular podría ser la del señor León Jirón, funcionario con cargo de dirección en la DGI, quien fue “liquidado” el 28 de febrero de 1999 (¡pese a ser domingo!) con una indemnización de 46,380.60 córdobas, sin embargo, aparece luego como recontratado el 2 de marzo. Menos de 48 horas después.
En efecto, a Jirón se le canceló con el cheque número 20540 de la cuenta número 1258777 del Banco de la Producción (BANPRO), perteneciente a la Dirección General de Ingresos, según consta en documentos en poder de LA PRENSA.
Sin embargo, el martes 2 de marzo de 1999, Jirón fue contratado con un salario levemente mayor de 1,400 dólares mensuales, según contrato de fecha del primero de marzo de 1999, cuando se le empleó como “Asesor” de la Dirección Superior de la DGI.
Al tratar de hablar con Jirón ayer a eso de las 3:30 de la tarde, éste nos respondió de la siguiente manera: “Estoy cansado de que me estén llamando ustedes a mi celular. No te voy a dar ninguna declaración. Yo ya hablé con vos y te dije que son unos calumniadores. Saquen lo que quieran”, dijo antes de que le hiciéramos alguna pregunta y cortar de forma brusca el celular.
Es meritorio destacar que en los reportajes que ha publicado LA PRENSA durante los últimos dos meses sobre las compras irregulares en la DGI y sobre los “checazos” nunca se había mencionado su nombre, aunque sí se ha hablado con él para preguntarle su vínculo con una empresa dedicada a la venta de artículos promocionales, perteneciente a la familia Jerez, conocida como LBS Promotion.
Dicha empresa tenía sus oficinas en el Centro Comercial Nejapa, donde estuvo desde 1996 hasta el año pasado. Entre los “clientes” de LBS Promotion están varias empresas e instituciones del Estado, entre las que destacan ENITEL, la cual encargó hacer gorras y camisetas promocionales. LA PRENSA durante semanas ha intentado hablar de este negocio con el señor Silvio Argüello, vicepresidente administrativo, pero no se ha dignado a responder a nuestra solicitud.
Cuarenta y cinco minutos después de que nos colgó el teléfono, Jirón se volvió a comunicar con LA PRENSA y ratificó que él fue liquidado con los 46,380.60 córdobas.
Explicó además que el hecho de que lo recontrataran el primero de marzo 1999, obedeció a que en esa época fue ascendido de cargo, pasando de Responsable de Servicios Generales en la DGI a “asesor” en la Dirección Superior de la DGI.
“Era asesor de asuntos personales. Atención directa a la Dirección Superior”, dijo Jirón en un tono más calmo.
Agregó que uno de los méritos que él tiene es haber montado el sistema de recaudación de los contribuyentes en la Costa Atlántica. “Las cosas buenas que uno hace no las ven, sólo las malas”, expresó Jirón.
SORPRESAS DE UN "ANALISTA"
El 21 de marzo pasado, en el programa “El Sorpresivo de las Nueve de Radio Corporación, el abogado Denis Plata, veía con “mucha preocupación una planificación, un diseño especialísimo, tendencioso, lleno de ignominia del diario LA PRENSA en contra de la Dirección General de Ingresos, en contra del licenciado Byron Jerez…”
Santiago Meneses (periodista): ¿Usted es funcionario de la DGI?
Dr. Denis Plata: “No, precisamente estoy aclarando desde el inicio Santiago, que no soy funcionario de gobierno, yo soy analista”.
Sin embargo, el Informe Diario de Caja y Banco de la DGI del 10 de marzo de 1999 señala que el doctor Denis Plata recibió el cheque de Banpro No. 20530 por 10,935 córdobas (mil dólares al tipo de cambio menos retenciones) por “servicios profesionales marzo/99”
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