Vilma Núñez y ex miembro
del FUAC en fuego cruzado
Guadalupe Montenegro la acusa de “agarrar” parte del botín de Guarducci, mientras ella denuncia supuestas amenazas de muerte
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JUAN IGNACIO ROSALES
y HEBERTO JARQUIN
Acusaciones y contraacusaciones se han lanzado en los últimos días la doctora Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), y el ex miembro del Frente Unido Andrés Castro, FUAC, Guadalupe Montenegro Herrera.
Por un lado, Montenegro Herrera, sobreviviente del ataque perpetrado por bandas de ex miembros del FUAC, el pasado 18 de mayo, acusó a la doctora Núñez de supuestamente haberse beneficiado con parte del dinero que presuntamente recibieron los cabecillas del FUAC, Camilo Turcios y José Luis Marenco por la libertad del ciudadano canadiense Manley Guarducci.
Mientras tanto, la doctora Núñez restó importancia a las declaraciones de Montenegro diciendo que “esas afirmaciones me tienen sin cuidado… todo se trata de una campaña de hostigamiento y persecución que tiene en contra del CENIDH el ministro de Gobernación, René Herrera”, expresó.
Núñez más bien denunció ante la Dirección de Investigaciones Criminales una supuesta carta anónima en la que el FUAC la amenaza de muerte.
En su declaración a LA PRENSA, Guadalupe Montenegro se quejó de que las autoridades del CENIDH no se han presentado a Siuna para conocer detalles sobre el atentado que terminó con la vida de siete de sus familiares, incluyendo a su esposa y su hijo mayor.
“Doña Vilma Núñez de Escorcia, quien agarró parte; algo de lo que los canadienses le dieron al FUAC por el regreso de Guarducci, no ha venido a tomarme la declaración de mi denuncia, aunque mandé a mi hermano a decirle que viniera y aún la estoy esperando”, expresó Montenegro.
El CENIDH, en especial la doctora Vilma Núñez, participó como mediador en las negociaciones entre el entonces ministro de Defensa, José Antonio Alvarado y la banda del FUAC, por lograr la libertad del canadiense Manley Guarducci en noviembre del año pasado.
La presidenta del CENIDH respondió que los trabajadores del organismo de derechos humanos no se sienten seguros como para viajar al Triángulo Minero a verificar las denuncias recibidas por campesinos de la zona.
“Yo no me voy a poner a estar contradiciendo ni aclarando afirmaciones dichas por una persona con las características de este señor”, dijo Núñez.
Según Montenegro, “hay un botín de millón y medio de dólares que el FUAC había recaudado del secuestro del canadiense Manley Guarducci y otros delitos, lo que generó contradicciones entre los altos jefes de las bandas pertenecientes a este movimiento”, agregó.
AMENAZAS ANONIMAS
Núñez denunció ayer, en conferencia de prensa, que recibió amenazas de muerte por parte de personas desconocidas.
Según Núñez, le amenazan de muerte en una carta que le hicieron llegar el pasado viernes, pero que recibió personalmente hasta el lunes 29 de mayo.
Dijo que en la carta recibida, al parecer escrita a mano por un campesino, se dice que “(Núñez) será asesinada por dos miembros del FUAC”.
La presidenta del CENIDH entregó el anónimo al comisionado mayor Francisco Bautista, jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales, DIC, acompañada de la respectiva denuncia, para que la Policía proceda con la investigación del caso.
(Con la colaboración de GIOVANNA RODRIGUEZ y ARY NEIL PANTOJA)
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