Organismos no gubernamentales diagnostican
Abandono y pobreza en zona costera capitalina
BENJAMIN BLANCO
En los barrios costeros de Managua vive la población más pobre, marginada, enferma y con los más bajos niveles educativos, indica un diagnóstico socioeconómico realizado en once barrios costeros de la capital por el Instituto de Promoción Humana (INPRHU) y el Movimiento Comunal.
El diagnóstico indica que existen 27 zonas de posible inundación por el Lago de Managua y 21 áreas de contaminación industrial. El estudio se realizó en once de los 32 barrios costeros que existen en Managua, donde se concentran los desagües de aguas negras, 26 botaderos de basura y 12 cauces.
En estos once barrios existen aproximadamente 8,737 viviendas que albergan a 9,689 familias, para un total de 48,445 habitantes. El 45 por ciento de estas viviendas tiene como jefe de familia a una mujer, lo que demuestra la disgregación familiar y posiblemente un indicador de migración.
Según el estudio, la mayoría de las calles de estos barrios son de tierra. Las familias cuentan con el servicio de agua potable, pero no tienen el servicio de aguas negras. El alumbrado es deficiente y el 15 por ciento de los pobladores están conectados ilegalmente.
Los habitantes de estos barrios cuentan con siete rutas de transporte colectivo, pero sólo dos entran a los barrios, pues la mayoría se limita a circular por la carretera norte.
“El huracán Mitch arrebató kilómetro y medio de playa a las familias de estos barrios, quienes aprovechaban la tierra fértil para cultivar legumbres, hortalizas y pastizales, criaban animales domésticos, además de dedicarse a la pesca. Los niveles de agua subieron tanto que llevó a las familias de una situación de pobreza a extrema pobreza”, indica el diagnóstico realizado entre 1999 y 2000.
CAUCES SON UN RIESGO PERMANENTE
Durante el invierno, los cauces adquieren mayor peligrosidad porque suelen provocar inundaciones en los barrios costeros, mientras en el verano, éstos son usados para botar basura, lo cual los convierte en seguros focos de contaminación epidemiológica.
En el barrio existen 15 centros escolares, nueve escuelas de primaria y cuatro escuelas de secundaria privadas. De un total de 1,161 en edad pre escolar, asisten 345 niños, equivalente al 30%. En primaria, de 2,654, estudian 2,112, para una cobertura del 80%. Y en secundaria de 2,096, estudian 1,160 para un 56%. En general existe una desescolarización del 39%.
Del total de la población adulta, solamente 224 jóvenes van a la universidad, lo que equivale a un 4%. La educación técnica es muy pobre, únicamente asisten 130. Y la educación de adultos es casi inexistente, pues solamente 38 están incorporados.
LA PROPUESTA DE LOS ONG
Ante la situación de riesgo de contaminación, los organismos a cargo del diagnóstico consideran urgente impulsar acciones educativas preventivas y de organización, a fin de reducir o evitar pérdidas en vidas humanas, deterioro de la salud y daños materiales a esta población.
Agregan que urge la organización y preparación de líderes, activistas comunales, niños, niñas, jóvenes, maestros y trabajadores de la salud.
También proponen elaborar en cada barrio costero, planes de emergencia que permitan la movilización oportuna de pobladores, organizaciones y los ONG.
Entre las propuestas señalan la necesidad de realizar estudios ingenieros, sanitarios, ambientales y de desarrollo urbano que orienten acciones para reducir el impacto de las inundaciones, la contaminación ambiental y el deterioro social.
Además, demandan a las autoridades gubernamentales correspondientes planes específicos para atender necesidades sanitarias, educativas, ambientales y de desarrollo humano, así como la promoción de campañas de divulgación masivas que hablen de la situación de los barrios costeros de Managua con el fin de sensibilizar a la opinión pública.
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