Opinión
Nicaragua indiferente a la era biotecnológica
 | Creemos que no nos afecta, Pero nos golpean a la puerta varios
científicos que develarán el mapa
genético del ser humano |
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ARQUÍMEDES GONZALEZ arquimedes.gonzalez@laprensa.com.ni
Ayer fue un día histórico. Se abrieron las puertas de una nueva era relacionada con el desarrollo de las telecomunicaciones, la evolución de computadoras, desarrollo de chips, nanotecnología, clonación, Internet: La era de los genes y su implicación en la vida cotidiana.
Pero en Nicaragua el evento pasará tan desapercibido como la venta de la empresa estatal de comunicaciones. Se sigue creyendo que un teléfono es un artefacto para recibir y hacer llamadas. No. Dentro de un máximo de tres años, servirá como un medio para además de acceder a internet, tener email, “bajar” programas de procesamiento de datos, incorporación del teclado, imagen, sonido y funcionará como una computadora a un costo de no más de 200 dólares.
Sin embargo, en Nicaragua creemos que no nos afecta. El hoy y el ahora es lo importante. Nos golpean a la puerta varios científicos que develarán el mapa genético del ser humano. Sí, me dirán, de qué me sirve en un país anestesiado por el retraso tecnológico, atrapado en el laberinto de la corrupción, donde todavía se mueren personas por falta de una aspirina. Mas, ahí están: Científicos de Estados Unidos, Inglaterra y Japón con el libro de la vida que consta de 100.000 genes que se encuentran en el ser humano y que poseen todas las instrucciones necesarias para crear un ser vivo y determinar desde el color de los ojos y el cabello, a las funciones nerviosas y sexuales o las enfermedades que padece.
Los anfitriones son los que han llevado el liderazgo en el desarrollo de las computadoras, la telefonía y el acceso a Internet a través del teléfono celular.
Con este anuncio se modificará completamente el enfoque de los tratamientos médicos y posibilitará la comprensión de enfermedades hoy incurables como la diabetes, cáncer, la insuficiencia cardíaca, la hipertensión arterial, el SIDA, la esquizofrenia, la esclerosis múltiple y en diez años, los científicos pronostican que se podrá contar con medicamentos más efectivos y que causen menos efectos secundarios, regenerar y producir órganos humanos y prevenir enfermedades y defectos de nacimiento en los niños desde el vientre materno.
Pero esto apenas comienza: La guerra de los genes, cuya propiedad y usos enfrentará a los poderes públicos y privado, determinará quién controla el mayor negocio del siglo XXI, el de la biotecnología. Igual que ahora, con el monopolio de Intel y Microsoft sobre el desarrollo de programas de procesamiento de datos y de aplicaciones de Internet, podría haber un país con el monopolio de patentes para curar enfermedades
Si antes de la revolución informática se pasó de los átomos al de bytes, ahora, el ser humano se convertirá en un “código de barras” y los futuros conflictos legales serán por leyes de patentes. Entrará en juego la “propiedad intelectual” porque se aplicará el mismo pensamiento que en Internet: Se puede vender información infinitamente y puede ser poseída por cualquier persona pero siempre gana el “dueño” y el “distribuidor” de la patente. El costo fijo de la medicina será un costo variable porque será más barato prevenir las enfermedades. Espero que tengamos la apertura y discusión necesarias para los nuevos retos que esto implicará tanto en la medicina como en las comunicaciones. 
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