Fallece una mujer que dio amor
El domingo falleció en su ciudad natal, Chinandega, Lolita Salinas, tan
querida por sus familiares y amistades. Sus funerales fueron celebrados
ayer, lunes. Lolita, como le decían cariñosamente en la llamada Ciudad
de las Naranjas, era una señora piadosa, católica practicante y estaba
entregada totalmente a Cristo.
Ella fue conocida en Chinandega por su habilidad y arte para adornar los
altares. Quizás fue una de las mejores y ella tuvo una vida
prácticamente monástica. Su fe y optimismo en la vida la caracterizaban
como una buena mujer. Lolita Salinas siempre ayudó al prójimo y jamás
actuó de mala fe.
Como decía Séneca, la vida de los muertos consiste en hallarse vivo en
el espíritu de los vivos. Lolita, esa menuda y cordial señora, estará,
sin duda, viva en la mente de los que le conocieron y la quisieron.
Lolita pertenece a una familia (los Salinas) trabajadora y muy querida
en Chinandega.
Lolita Salinas fue una madre para muchos de los hijos de sus familiares.
Ella supo inculcar amor a todos esos niños que vivieron en su casa
solariega de Chinandega. En esa ciudad, la recuerdan caminando a la
Iglesia a servir a Dios, o de compras en los mercados para llevarle la
comida a los niños de sus familiares que llegaban a pasar vacaciones a
su lado.
Ella daba amor sin esperar nada a cambio. Le damos el pésame a su
familia en Chinandega, Amanda, Obdulia Salinas y a los que residen en
Managua como María Luisa Salinas Dávila y sus hijos Tinita, Denis y
Armando José García Salinas, este último residente en Vancouver, Canadá. 
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