En Costa Rica
Granadina alumbra cuatrillizos
 | Nacieron a
los seis meses, pero están bien |
 | La joven
dice que no
tiene cómo
mantenerlos |
|
KARLA MARENCO karla.marenco@laprensa.com.ni
Virginia Castrillo Castro, de 23 años, una nicaragüense radicada en Costa Rica desde hace seis años, ni siquiera estaba preparada para traer tres hijos al mundo de una sola vez y se asustó cuando los médicos le informaron que había dado a luz a cuatro niños.
Según el diario tico La Nación, a pesar de que los bebés nacieron a los seis meses de gestación, están en condiciones estables en el Hospital Nacional del Niño.
Francisco Javier, Leonardo, Alejandra y María Antonieta, son los primeros cuatrillizos sancarleños que nacieron la mañana del viernes en Ciudad Quesada.
La madre de los pequeños dice que es originaria de Granada, Nicaragua, pero aseguró que desde hace seis años no tiene contacto con sus familiares.
Virginia, como miles de nicaragüenses que han migrado al vecino país del sur en busca de mejores perspectivas de vida, ha trabajado como doméstica y salonera, y tiene otro hijo de tres años y medio, llamado Carlomagno Castrillo.
De acuerdo a versiones médicas, a las 7:14 de la mañana del viernes nació Francisco Xavier a través de parto normal, con 860 gramos de peso; 45 minutos después nació Leonardo, con 1,140 gramos, y con tan sólo un minuto de diferencia la más pequeña de todos, Alejandra, se asomaba al mundo con 660 gramos.
Pero ahí no paró la cosa, a las 8 de la mañana, con 700 gramos nacía María Antonieta, dejando estupefactos al equipo médico porque no esperaban un cuarto bebé debido a que el ultrasonido en su expediente clínico indicaba trillizos.
De acuerdo a La Nación, los dos niños y las dos niñas nacieron con bajo peso y los pulmones inmaduros. Su madre no pudo conocerlos porque fueron trasladados al Hospital Nacional de Niños, donde el médico residente de neonatología, Jenaro Suárez, indicó que los especialistas están muy pendientes de la respuesta de los pequeños al tratamiento indicado en estos casos.
“Están empezando una aventura que los va a obligar a madurar, para lo que aún no estaban preparados”, sostuvo el galeno a La Nación.
Castrillo apenas pudo hacerse un ultrasonido antes del parto, cuyo análisis reveló que tenía tres bebitos en su barriga y no cuatro.
La humilde madre de los cuatrillizos relató que vive en una habitación que alquila en el Barrio Lourdes de Ciudad Quesada.
Aseguro que no está preparada para sostener económicamente a sus niños y que por eso necesita la ayuda de otras personas.
“Ni siquiera tengo una casa donde meterlos”, expresó al corresponsal de La Nación de Ciudad Quesada, Carlos Hernández.
Cabe señalar que en San Carlos, Costa Rica, habita gran parte de nicaragüenses que han emigrado a ese país en busca de trabajado.
En esa zona se registró una de las mayores concentraciones de nicas beneficiados con el régimen de excepción migratoria, otorgada por las autoridades ticas el año pasado.
Un estudio de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) señala que los nicas en Costa Rica han aumentado la demanda de los servicios básicos, como salud y educación.
Los inmigrantes nicaragüenses se han asentado en áreas socialmente vulnerables, regiones periféricas con mala calidad de servicios, asentamientos urbanos pobres, con problemas de hacinamiento, bajos ingresos, baja calidad de vida, insalubridad e inseguridad, añade el informe.
Virginia Castrillo es una de las tantas mujeres nicaragüenses que en Costa Rica carecen de una buena condición económica y si no recibe ayuda probablemente su situación empeorará, con los cuatro nuevos pequeños que trajo al mundo, aunque a esos niños los benefician las leyes costarricenses. 
|