Guillermo Moreno
Un nica con alma ranchera
MILAGROS SANCHEZ Especial para LA PRENSA milagros.sanchez@laprensa.com.ni
Si Guillermo Antonio Moreno (12 años) hubiera nacido en México su talento estaría en la mira de las grandes empresas artísticas de aquel país. En Nicaragua, “el mariachito”, como es conocido Guillermo, se gana la vida junto a su padre cantando noche a noche con el grupo Mariachi Garibaldi.
Dueño de una envidiable voz, Guillermo sueña con aparecer en el programa Sábado Gigante para compartir con el mundo su voz, que cuida y cultiva como su mayor tesoro.
El pequeño interpreta y compone música ranchera, además de ejecutar la guitarra y el acordeón desde los cinco años.
En la actualidad cuenta con un CD promocional de los temas “Tu amor es un teléfono” y “Quisiera decirte”, con letra de compositores nacionales que ya se escuchan en las radios.
“Estoy muy contento porque dentro de quince días saldrá mi primer CD donde me acompaña el ‘Mariachi Garibaldi’. Hay gente que ya lo está esperando. Mis deseos son que me conozcan más y tal vez alguien me ayuda para que pueda viajar y conocer a don Francisco”, aseveró.
Moreno nació escuchando la música ranchera, puesto que es hijo del director del “Mariachi Garibaldi”, Franklin Moreno.
El pequeño ruiseñor relató que su inclinación por la música inició cuando tenía cinco años.
“Desde muy niño me atrajeron todos los instrumentos que mi padre ejecutaba y me identifiqué con la música ranchera”, dijo.
Durante sus primeras clases de acordeón compuso su primer tema al que llamó “La bandera”, como un homenaje a ese símbolo patrio.
“Yo compuse esa canción sin planearlo mucho; no tiene letra sólo música y durante mis ensayos la fui armando hasta que le saqué música”, dijo.
Al cumplir los diez años tuvo su primera aparición en público durante una fiesta privada. “Al inicio me daba vergüenza; allí canté ‘La de la mochila azul’ y ‘Serenata’, que a la gente le gustó mucho”.
APRENDIÓ A SACARLE PROVECHO AL TIEMPO
Moreno aprendió a combinar sus horas de estudios con la música y sus actividades de entretenimiento propias de un niño.
“Me gusta estudiar y jugar canicas con mis amigos, pero lo que más prefiero es ensayar para que mi voz cada día sea mejor y llegue a ser un gran cantante”, indicó.
Dijo cuidar muy bien su voz pues no consume frutas ácidas ni bebidas heladas para evitar una afectación en la garganta. “Sólo tomo agua al tiempo”, asegura.
Entre sus aspiraciones está la de coronar la carrera de Derecho para aprender a defender sus derechos, pero sin abandonar la música.
Confesó ser un niño tímido, pero durante sus presentaciones deja a un lado las inhibiciones y logra entonar a la perfección las mejores canciones.
“Al inicio me daba vergüenza, pero ahora ya es menos. El secreto está en concentrarme y no mirar a nadie en particular. Sólo pienso en que tengo que cantar bien, además prefiero donde hay más público”.
Relató que cuando sus amiguitos supieron que cantaba música ranchera le dieron el nombre de “el mariachito” y después lo comentaron a la maestra de la escuela.
“Yo no quería que ella supiera para que no me pusieran a cantar en el colegio, pero cuando la maestra me preguntó tuve que decirle que sí y no me creía hasta que le canté”, dijo.
Aseguró que su pasión será siempre la música ranchera y su padre el cantante que más admira. “Quiero llegar a ser como mi papá aunque creo que ya canto mejor que él y cuando veo que está pasando problemas en una canción le hago coro”, dijo sonriendo. 
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