Opinión
En Letra Pequeña
FABIAN MEDINA fabian.medina@laprensa.com.ni
¿Cómo es posible que el doctor Alemán llame al NO PAGO a quienes han sido beneficiados con préstamos de ONG para construir viviendas, bajo la promesa que si gana el Partido Liberal las próximas elecciones les condonarán la deuda? Se podría comprender tremenda irresponsabilidad de un activista de barrio poco informado, pero… ¿del Presidente de la República? Asusta no sólo por las mentiras que trae consigo, sino por lo ruin del argumento.
Tres preguntas
Uno, ¿por qué tiene que esperar el Presidente a ganar las elecciones para condonar las deudas si el Partido Liberal tiene el poder? Que lo haga ahora a ver si puede. Dos, ¿el llamado de Alemán es extensivo a las casas que se deben al BANIC y a proyectos como aquéllos de la Unión Europea? y tres, ¿es ésta una señal para estimular el no pago que tanto daño produjo a Nicaragua?
Niño copetudo
El caso del niño copetudo de origen alemán despertó la solidaridad de cuantos conocimos su persistencia por participar en un concurso de matemática con todo y copete, a pesar de las normativas del Ministerio de Educación. Sin embargo, este caso, aparentemente trivial, debería convocar a una reflexión sobre el tema, no vaya a ser que de repente se les meta a otros muchachos llegar con el pelo verde o desnudos a la escuela apelando a sus derechos humanos.
Aplazados
¿Adónde va la Contraloría que tan mal luce? Está apenas en el arrancón y ya se puso en evidencia. Recuerdo cuando se estaba cocinando el Pacto que el doctor Argüello Poessy decía: “Dennos la oportunidad de demostrar nuestra independencia e institucionalidad, no nos condenen si haber llegado al cargo…” Pues, bien, ¿quién tenía la razón? Es que si algo grazna como pato, camina como pato y tiene forma de pato ¡es pato! ¿Qué más va a ser? Y si en esto estamos de acuerdo, pues, pasemos de una sola vez la Contraloría a la Presidencia, y así ya sabemos a qué atenernos.
La hija de Argüello Poessy
El doctor Argüello Poessy ha pedido a los periodistas que se metan con él pero no con su hija. Yo comprendo lo difícil que debe ser para el presidente de la Contraloría esta situación, pero doctor… no fuimos nosotros los primeros que nos metimos con su hija. Si usted ve las cosas fríamente, se dará cuenta que fue el Presidente Alemán quien primero lo hizo cuando la nombra viceministra de la Familia justo cuando usted estaba a punto de tomar la decisión más importante de los últimos tiempos, y en segundo lugar fue ella la que se metió a jugar a sabiendas de lo que estaba pasando. Nadie duda de la capacidad de su hija, doctor, lo que nos negamos a creer es que se le haya escogido por esas capacidades. 
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