A MARIA INES
Partiste hacia la Eternidad
revestida de gran humildad,
alzaste vuelo como el Ruiseñor
dejando en los corazones gran Dolor
En las noches elevo una Oración
desde el fondo de mi corazón,
en tu alma había sinceridad
y también mucha Bondad.
Los años que no volverán
y bellos recuerdos nos quedarán,
derramaste mucha ternura
y también mucha Dulzura.
En nuestros corazones permanecerás
y en nuestras mentes siempre estarás
eso aumenta nuestra ansiedad
y que se haga realidad.
Ruego a Dios que te dé un lugarcito en
Morada Celestial.
Con todo cariño
FRANCISCO JOSE ARAUZ HERRERA 
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