En memoria de Guadalupe de Arauz
 | La muerte brinda a todo creyente
La copa que es la verdadera vida,
Ella confiere felicidad. |
|
Bahá’u’lláh.
Madre: Hoy 6 de junio cumples 24 años de haberte remontado a los mundos espirituales de nuestro Señor, dejando un vacío muy inmenso en el corazón de tus hijos, 8.760 días que hemos orado por tu alma, como si fuera ayer tu deceso, perdura ese dolor que nadie podrá sanarlo, recordándote como una madre cariñosa, humilde y sincera, fuiste una esposa muy abnegada, jamás observé desde niño que tuvieras algún altercado con mi papá, fue un matrimonio muy feliz, a su lado permaneciste por más de 60 años, y ese ejemplo madre mía lo retomé yo, ya que fueron 49 años y medio que estuve con Esmeralda hasta que Dios la llamó para que te hiciera compañía.
Tus virtudes que emanaste en el sendero de la vida fue fructífera, pues todas las amistades te recuerdan con mucho amor; el legado que nos dejaste fue algo sublime, recuerdo que en las noches nos reunías para elevar una Plegaria con devoción, para dar gracias al Altísimo por todos los beneficios que nos había concedido ese día. Tú, Madre Querida, debes estar gozando a la diestra del Dios de Misericordia.
Descansa en tu sueño eterno Madre Amorosa.
A MI MADRE
Madrecita: tú siempre nos quisiste
Con mucho amor y devoción,
Y desde que tú te fuiste
Quedó partido nuestro corazón.
Hace 24 años que nos dejaste
Hacia los Mundos del Señor
Y miramos cómo tú te alejaste
Henchida de ese gran Amor.
Tu imagen ha sido vivificadora
En este camino lleno de dolor
Tu ejemplo ha sido como la aurora
Que nos ilumina con gran resplandor.
Duerme en paz Madrecita Querida
Tus hijos te recuerdan con alegría,
Ya que tú eras la luz en nuestras vidas
Y tu faz nos ilumina todos los días.
Tu rostro quisiéramos contemplar
En cada momento que vivimos
Ya que nunca te podremos olvidar
Y decirte lo mucho que sentimos.
Con amor filial, tus hijos
Esperanza, Consuelo
y Francisco Arauz Herrera. 
|