Utilizan arma casera en otro asesinato
JUAN RODRIGUEZ juan.rodriguez@laprensa.com.ni
Una escopeta de fabricación casera, diseñada supuestamente en Guatemala, fue utilizada por jóvenes transgresores nicaragüenses del asentamiento Laureles Sur de esta capital, para asesinar al adolescente Miguel Angel Blandón Salmerón, de 17 años, cuando la víctima jugaba baloncesto frente a su casa.
El subcomisionado Ricardo Cortés, jefe de Investigaciones Criminales del Distrito Seis de la Policía de Managua, explicó que investigan la procedencia de este nuevo tipo de arma casera que fue decomisada a un grupo de pandilleros de los Laureles Sur, en las inmediaciones del Mercado de Mayoreo.
El uniformado explicó que la escopeta artesanal está construida de un tubo galvanizado de una pulgada de diámetro que sirve para guiar el disparo y de hule amarrado.
Cortés no quiso revelar el nombre de la persona que fue detenida y quien trajo supuestamente el modelo a Nicaragua. La Policía cree que el sujeto estaba construyendo más de estas armas caseras en Los Laureles.
Hace pocas semanas otro adolescente murió de la misma manera. La Policía insistió en que la persona que ayuda a construir estas armas a grupos juveniles inmersos en violencias callejeras, está identificada.
Supuestamente el modelo de esa arma casera fue copiado de los grupos guerrilleros de Guatemala, según la Policía.
“Es un tubito que tiene su agarradero, es una especie de mortero casero pero más sofisticado, tiene una pequeña cacha y un gatillo; otro pequeño tubo que lleva en su interior una varilla sirve como aguja percutora, que es activado con huleras para disparar el artefacto”, explicó el subcomisionado Cortés.
La Policía aseguró que el móvil del asesinato son rencillas de los mismos grupos por controlar su territorio. Los grupos enemigos se denominan en el sector como “El Candil” y “Las Tejeras”, ambas pandillas son del mismo sector.
Sin embargo, Cortés aclaró que el joven asesinado no pertenecía a ninguna de ellas, ya que Miguel Angel Blandón Salmerón despachaba todo el día en una pulpería propiedad de su hermano y estudiaba en horas de la noche; “era un muchacho sano”.
La familia de la víctima trasladó su cuerpo ayer a El Sauce, León, de donde era originario para darle cristiana sepultura.
La Policía explicó que el fenómeno de las pandillas en barrios del Distrito Seis es bien complejo y sola la institución del orden público no podrá resolverlo aplicando únicamente la coerción.
Cortés dijo que, según las investigaciones, un grupo de jóvenes que pertenecen a “El Candil” viven en disputa permanente por “el control del territorio en su mismo barrio” con los otros pandilleros conocidos como “Las Tejeras”.
La fuente policial aseguró que el adolescente asesinado no tenía problemas con nadie y que cuando fue atacado estaba jugando baloncesto frente a su casa, ubicada de la terminal de la ruta 111 tres cuadras al sur.
Cortés dijo que todos los autores del asesinato son menores de edad, pues tienen entre 14 y 16 años.
“Ellos llegaron hasta la cancha de baloncesto y sin mediar palabras realizaron el disparo a la víctima y luego se dieron a la fuga por el mismo sector de Los Laureles”, precisó el jefe policial.
“La Policía se hizo presente al lugar del hecho a pocos minutos de lo ocurrido y logramos esclarecerlo en asunto de una hora, pero no se pudo capturar al autor del disparo porque es menor de edad. El Código de la Niñez prohíbe detenerlo, a no ser que lo hubiéramos capturado en flagrante delito”, manifestó el jefe policial.
Cortés dijo que los padres de los pandilleros involucrados en la muerte del muchacho fueron llamados al Departamento Seis de la Policía para explicarles el grave delito que protagonizaron su hijos.
“El caso pasó a la Procuraduría de la Niñez y de la Adolescencia que tendrá que girar la orden de captura contra los jóvenes transgresores y que sean procesados judicialmente por el delito de asesinato”, explicó el uniformado. 
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