ESCRIBANOS
EDICIONES ANTERIORES
 
 
LA PRENSA
OTROS SUPLEMENTOS
SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 22 DE JULIO DE 2000
PORTADA
MUNDO TECH
TEMA CENTRAL
HORIZONTE
ARTICULOS
TIPS y TRUCOS
 
ASCI White, la bomba atómica virtual de IBM

Laura Gómez

IBM está a punto de hacer realidad una historia más propia de la ciencia ficción.

El fabricante va a poner en manos del Gobierno de los Estados Unidos la computadora más potente del mundo. Una supermáquina que los científicos estadounidenses utilizarán para realizar simulaciones virtuales de pruebas nucleares. El monstruo en sí es capaz de realizar 12,3 billones de cálculos por segundo. Pesa 106 toneladas, ocupa el espacio de dos campos de baloncesto y en su desplazamiento desde la fábrica de IBM en Nueva York al laboratorio científico y almacén de armas nucleares, situado en California se van a utilizar 28 camiones de gran tonelaje.

¿Qué tiene la bestia dentro? El llamado ASCI White no es en realidad una sóla computadora, sino una máquina hecha con numerosos servidores en paralelo conectados entre sí. IBM ha utilizado en su fabricación 512 servidores del tipo RS6000, cada uno de los cuales está alimentado por 16 procesadores de una versión mejorada del que utiliza Apple en su chip PowerPC para los ordenadores Macintosh. En total, ASCI White guarda en su interior 8.192 procesadores y tiene capacidad de memoria para 6 billones de bytes, aproximadamente 97.000 veces más que una computadora estándar dotada con 64 Mbytes de memoria RAM. En cuanto a espacio de almacenamiento, la supercomputadora tiene cabida para 160 terabytes, una medida que viene a multiplicar por 16.000 la capacidad de un disco duro actual de 10 Gbytes. Para dar de comer a la máquina, el laboratorio tendrá que contratar la misma electricidad que habitualmente consumen 1.000 hogares. Sólo en arrancar se calcula que ASCI White necesitará cerca de dos horas y sus creadores sólo garantizan un funcionamiento continuo sin caídas ni bloqueos de unas 100 horas.

ENSAYO NUCLEAR

El ordenador más potente del planeta no comenzará a funcionar a pleno rendimiento hasta finales de año. ASCI White es una entrega más dentro del programa de ensayos nucleares por ordenador emprendido por el Gobierno estadounidense a través de su departamento de energía. El presidente Clinton, partidario de sumarse a la lista de países que han cesado en la realización de ensayos nucleares, optó por seguir investigando en la materia aunque sea mediante ordenadores de singular dimensión.

El proyecto ASCI –que responde a las siglas en inglés de Accelerated Strategic Computing Initiative, algo así como iniciativa de informática estratégica para la aceleración– prevé la fabricación de superordenadores destinados a la realización de pruebas de ensayo nuclear, siempre sin salir del entorno virtual e informático. La duda ahora es saber si un país que apuesta por esta alternativa de bits puede firmar un tratado de no adhesión a las pruebas nucleares con la conciencia tranquila. Al fin y al cabo, lo que la letra pequeña de estos tratados dice es que se cesa en la puesta en marcha de las pruebas nucleares, sin especificar si éstas tienen carácter electrónico o no.

“Estamos apostando por la simulación y por hacer que sea la herramienta para terrenos donde la experimentación nunca sería conveniente”, ha declarado Bruce Tartar, el director del laboratorio Livermore, donde reposará ASCI White.

Tartar cree que la informática es un sustituto de la época en la que se recogían datos “incompletos y fragmentados” de las siempre cuestionadas pruebas nucleares.

Los responsables de haber dado forma a la bestia aseguran que la máquina permitirá a los científicos diseñar simulaciones muy complejas y ver el resultado en el tiempo más corto jamás obtenido en este tipo de cálculos. Las pruebas pueden durar en cada caso minutos o meses. En los modelos más complejos los científicos necesitarán manejar cantidades de datos que se medirán en terabytes, una unidad de medición de almacenamiento que equivale a un billón de bytes. Para dar escape a la conciencia de la comunidad científica, los responsables del proyecto han previsto darle también un uso no militar a la máquina. Durante dos veces al año, investigadores universitarios podrán utilizar ASCI White para estudios de astrofísica, de diversos materiales o de descubrimientos de drogas.

EN ALQUILER

Para evitar el alto costo que estas máquinas tendrían sobre el presupuesto de la Administración de Clinton, otra máxima de preocupación entre los votantes estadounidenses, IBM realiza una operación de alquiler al Gobierno norteamericano. De este modo, el departamento de energía, en vez de pagar los 130 millones de dólares que se calculan que cuesta la máquina, desembolsa tan sólo la módica cantidad de 85 millones de dólares por su alquiler durante un periodo de dos años.

El proyecto, que ahora alcanza su segunda etapa, se estrenó con una máquina llamada Blue Pacific, que era capaz de llevar a cabo cerca de un billón de cálculos por segundo.

ASCI White es la sucesora y su capacidad sobrepasa los 12 billones de operaciones de cálculo al segundo. Pero la historia no acaba aquí. El Gobierno ya ha previsto que en los próximos años estas máquinas sean reemplazadas por otras con capacidad para 30 y hasta 100 billones de cálculos por segundo.

En unos meses, ASCI White dejará de ser el ordenador más potente del mundo y dará paso a un sucesor considerablemente mejorado. Para entonces quizás hayan inventado alguna manera para lograr que los efectos colaterales puedan también experimentarse únicamente en el interior de uno de estos monstruos informáticos.

OTRAS EMPRESAS APUNTAN AL PARTO

La norteamericana IBM no está sola en esta aventura. Un proyecto que atrae la atención de la comunidad científica, el Gobierno y los medios de comunicación es un plato también suculento para otras importantes firmas como Sun Microsystems, Intel o SGI, este último, fabricante de computadoras Silicon Graphics. Las mencionadas están detrás de conseguir algún tipo de contrato –multimillonario por otra parte– como el logrado por IBM.

Intel y SGI ya han creado sus respectivas máquinas para laboratorios situados en Alburquerque y Los Álamos. En su caso también había miles de procesadores de por medio, aunque ninguna alcanzaba la envergadura de la nueva computadora de IBM. Otra empresa, AMD, aunque no participa en el proyecto ASCI, ya ha creado también algún superequipo para la universidad de Kentucky, aunque su caso ha sido menos sonado.

---
 
OTROS ARTICULOS

La informática en Nicaragua durante los años 80

ASCI White, la bomba atómica virtual de IBM