Trasfondo
En escuelas se promueve la prevención
AMALIA MORALES amalia.morales@laprensa.com.ni
Conscientes, que Nicaragua es un país propenso a desastres naturales y que un sector importante de la población es menor de edad, la educación para la prevención de desastres es un capítulo de enseñanza del Ministerio de Educación Cultura y Deportes (MECD).
En teoría, para los niños que asisten a las escuelas y viven en el Pacífico, Centro o Norte del país, no deben ser fenómenos desconocidos los sismos, las erupciones volcánicas, huracanes o inundaciones.
El MECD, que asegura haber capacitado sobre esos temas a los educadores en esas regiones del país, supone que los menores están organizados en sus colegios en brigadas escolares y saben cómo actuar antes, durante y después de esas eventualidades.
Mario Sandoval, director del Programa Educativo de Emergencias, explicó que desde 1992 –año en que el Pacífico nicaragüense fue azotado por un maremoto– el MECD empezó a preocuparse por la educación para la prevención de desastres.
Sandoval dice que a los menores se les capacita en las escuelas para que sean agentes multiplicadores en sus comunidades, pero para el MECD es imposible medir la efectividad de esto.
Sandoval contó que para elaborar el contenido que se imparte sobre estos temas, en los colegios se establecieron coordinaciones con instituciones como la Dirección General de Bomberos, el Departamento de Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, la Cruz Roja, el Ministerio de Salud, el Ministerio de la Familia y las alcaldías.
El funcionario del MECD contó que fruto de esas coordinaciones y de las capacitaciones brindadas por el MECD, en las escuelas empezaron a constituirse comités de seguridad escolar y brigadas de prevención, compuestas por estudiantes y educadores, preparadas para realizar evacuaciones.
Sandoval explica que la prevención para desastres es un tema, que como eje transversal, cruza las diferentes asignaturas educativas.
Sin embargo, aclara que sobre todo tiene que ver con asignaturas como moral y cívica, ciencias sociales y ciencias naturales.
Según Sandoval, el MECD se preocupa porque los niños y adolescentes sepan actuar ante desastres, desde los menores que asisten a preescolar hasta los estudiantes de las normales.
Las charlas son acompañadas con material ilustrado. En la actualidad el MECD trabaja en la impresión de afiches explicativos con caricaturas, sobre qué hacer en los tres momentos: antes, durante y después del desastre.
¿QUÉ PASA CON EL MILLÓN QUE ESTÁ FUERA DE LA ESCUELA?
Pese a los esfuerzos que el MECD hace, la prevención de desastres, es un tema excluyente. A ella no tienen acceso el millón de niños que está fuera del sistema escolar, ubicados sobre todo en el área rural, donde ocurrieron la totalidad de las muertes infantiles de los sismos en Masaya.
Tampoco los menores de la Costa Atlántica, región a la que el MECD todavía no capacita, según reconoce Sandoval.
El funcionario del MECD dijo que la población que no atiende esa institución queda en manos de instituciones como la Dirección General de Bomberos, la Defensa Civil del Ejército Nacional.
Para Juan Aguilar, representante del Fondo internacional de las Naciones Unidas para el socorro de la infancia (UNICEF), es importante por el momento “alcanzar a los alcanzables. Si hay un millón fuera, hay dos millones dentro del sistema escolar”, dice Aguilar, quien cree que desde el punto de vista institucional será muy valioso llegar a ese sector de niños que está dentro de la escuela. 
|