Trasfondo - Una experiencia post-tragedia
Carruseles para devolver sonrisas
 |
|
 | Instituciones se juntan en
programa de rehabilitación
psicosocial para niños, que
busca “el retorno a la alegría” |
|
Juan Aguilar. |
| |
AMALIA MORALES amalia.morales@laprensa.com.ni
Juegos en espacios abiertos, que activen el cuerpo y la mente de los niños por varias horas son características de los carruseles, un programa que impulsa el Ministerio de Salud (MINSA) en coordinación con el MECD y la UNICEF con el afán de devolver la alegría y la normalidad, a los niños cuyas realidades son trastocadas por eventualidades naturales.
El carrusel es un programa post-tragedia. “Se incluye como una actividad de salud mental comunitaria (...) tiene un enfoque preventivo” , dice el informe sobre el programa. Para muchos de los juegos a los niños se les reparte materiales lúdicos, que sirvan de distracción.
El Mitch fue la primera experiencia de los carruseles. De acuerdo a estadísticas del programa fueron atendidos 7,126 niños y adolescentes y 855 adultos.
Para garantizar esa atención fueron capacitados 467 personas entre médicos, maestros, enfermeras, brigadistas, adolescentes y promotores de salud.
La experiencia más reciente de estos carruseles se vivió en el valle de la Laguna de Apoyo. Juan Aguilar, el representante de UNICEF, cuenta que más de 300 niños participaron en el carrusel que fue todo un éxito.
Aguilar dice que los carruseles tienen la ventaja de ser dirigidos por los mismos maestros de la comunidad, a quienes se les brinda una previa capacitación. También participan sicólogos del MINSA, quienes orientan las actividades lúdicas con los niños.
De los carruseles se derivan los puentes educativos, “actividad de educación no formal concebida como mecanismo facilitador del reinicio de las actividades académicas del siguiente año escolar”, según la definición del programa.
Los puentes educativos son una especie de “vacaciones creativas” que se prolongan por 100 horas. 
|