Controversia - Zelaya: ¿Reformador o dictador?
¿Qué celebramos?
 | El once de julio, los liberales
nicaragüenses deberíamos celebrar
la adopción de los principios
libertarios, y condenar la dictadura y
persecuciones políticas que siguieron |
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Julio Ignacio Cardoze
Después de meditar un poco se me ocurrió analizar, como ejemplo, dos fechas, que los nicas en Miami veremos celebrar con días de diferencia. Aclaro enfáticamente, que no pretendo comparar estos acontecimientos históricos, pues no tienen comparación, sino que quiero analizar, la actitud y la concientización, de nuestro pueblo, comparado con otro, sobre fechas, con algún significado, para un sector de la ciudadanía, o a nivel nacional.
Antes, es de notar el énfasis que nosotros damos al partido político, pues consideramos al partido político, un fin, y no como debería ser, solamente un medio, para alcanzar objetivos nacionales.
El cuatro de julio se conmemora la celebración de la Independencia de los Estados Unidos de Norte América, y la libertad cívica, en su mejor expresión, y el once de julio se conmemora la Revolución del General José Santos Zelaya, que llevó las reformas liberales y la modernización a Nicaragua, pero irónicamente, contrario a los principios de su misma reforma, también nos dio la dictadura.
La Revolución por la Independencia de Estados Unidos, es uno de los acontecimientos más sobresalientes de la historia universal, pues fue la creación, de un nuevo sistema de gobierno, que funciona y responde a las necesidades de la población; y es la realización de la teoría de que el poder del gobierno emana del pueblo. Y si bien es cierto, que la democracia norteamericana no es perfecta, es de las mejores y la ciudadanía está consciente de eso, todos los días del año ejercita sus derechos, y los defiende por sobre todas las cosas. La Revolución Norteamericana es anterior a la Revolución Francesa, de la que fue inspiración.
En las fechas patrias nicaragüenses, de las que nos acordamos solamente el catorce y quince de septiembre, se hacen desfiles, y se escuchan clarines y tambores, pero al terminar el día volvemos a nuestras casas, la gran mayoría con el estómago vacío, e igual de ignorantes, sobre el significado de la independencia y la libertad.
El once de julio, los liberales nicaragüenses deberíamos celebrar la adopción de los principios liberales, y condenar la dictadura y persecuciones políticas que siguieron. Nuestro liberalismo es el mismo que inspiró a Jefferson, Hamilton y otros patriotas americanos, en el Congreso Continental, que aprobó su Constitución, pues ellos tenían como Biblia política, los escritos de John Locke: “Dos Tratados Sobre Gobierno Civil” y “Un Ensayo Acerca de Origen, Alcance y Fin del Gobierno Civil”. Es una pena que los liberales nicaragüenses no entendemos, que liberalismo significa; Libertad Civil, lo contrario al gobierno arbitrario; Derechos Humanos; Libertad de Palabra; Libertad Social, Igualdad ante la ley; Libertad Económica, Libertad de trabajo, de negocios e industria; Justicia; Anti-Corrupción; Estado de Derecho.
Cuando celebramos el once de julio, con mucho licor embrutecedor, vacíos de principios, y sin paradigmas que imitar, y veo que algunos se creen liberales sólo porque gritan; ¡Viva el partido liberal!, o visten camisas rojas, pero actúan como borregos, sin razonamiento de ninguna especie, me pregunto si ellos entienden el liberalismo, cuyos principios son mancillados a diario en Nicaragua por sus más prominentes dirigentes. Esa es la diferencia: falta de conciencia en nuestros actos.
El autor es nicaragüense radicado en Miami. 
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