Por demanda salarial
Trabajadores se toman empresa textilera
NOEL HERNÁNDEZ RAMOS noel.hernandez@laprensa.com.ni
La principal empresa nacional suplidora de gasas hospitalarias y pañales, “Inversión Textilera de Productos Sanitarios” (INTEPSA), se encuentra en quiebra y tomada por sus trabajadores quienes exigen el pago de salarios atrasados y una liquidación de renuncia porque ya no pretenden trabajar en ella.
Patricia Camacho, gerente de ventas de INTEPSA, manifestó que la empresa ha tenido una “mala administración de los fondos”, de parte del dueño Federico Cerda Mairena, quien tiene cinco meses de no presentarse para rendirles cuentas.
En la empresa laboran 106 trabajadores, entre personal administrativo y de producción, que demandan junto con el vicegerente de la empresa el pago de sus salarios.
“El problema es que Cerda no quiere responder a los trabajadores sobre los compromisos de salarios. Nosotros exigimos que se nos pague lo que nos deben y al mismo tiempo que se nos liquide porque no pretendemos seguir trabajando en la empresa”, expresó Camacho.
INTEPSA está ubicada sobre la carretera a Xiloá y los materiales que ahí se elaboran son productos de reposición periódica que se distribuyen al Ministerio de Salud (MINSA) mediante licitaciones y por venta directa a los comerciantes del Mercado Oriental.
Pablo Arbizú, responsable de informática de la empresa, dijo que el viernes antepasado, Cerda, dueño de la empresa, recibió un cheque de 395,000 córdobas, por la venta de gasas al MINSA.
Sin embargo, este viernes cuando esperaban sus salarios, la administración les informó que “se olvidaran de sus pagos”, porque la empresa no tenía materia prima para producir.
Según Arbizú, a los trabajadores del área de producción se les paga semanalmente pero tienen dos semanas que no reciben nada, mientras que al personal administrativo tampoco le han pagado.
“Si a nosotros nos dijeran que la empresa va a cerrar, creo que los empleados ya hubiéramos buscado a dónde ir, pero cada semana nos dicen que la materia prima va a venir y no viene”, comentó Arbizú.
“Económicamente la empresa es rentable”, manifestó Camacho. “No conocemos el trasfondo de las cosas de dónde fue a parar el dinero que da el MINSA con todos sus contratos, lo único que sabemos es que Cerda nos quiere enviar a la calle sin ninguna prestación”, dijo.
Hasta el momento los trabajadores permanecen en la empresa y ya recibieron la visita de una delegación del Ministerio del Trabajo, la cual se reunirá con el dueño de la misma, pero según los empleados, no hay dónde localizarlo.
La empresa textilera perteneció al Estado y se llamaba PROSAN, pero su privatización ocurrió en mayo de 1993 cuando pasó a llamarse NOVALI y luego INTEPSA.
LA PRENSA trató de comunicarse con el señor Federico Cerda, pero en su casa no dieron razón de su paradero y al llamarlo a su celular, éste estaba fuera de servicio. 
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