“No podrá sustituir el transporte terrestre”, sentencian
Honduras no ve al Ferry con buenos ojos
NOEL HERNÁNDEZ RAMOS noel.hernandez@laprensa.com
Aunque está siendo presentado por sus promotores como símbolo de la integración, el Ferry entre Potosí y La Unión en El Salvador podría ser sinónimo de tensiones limítrofes entre los países de la región.
La primera etapa de la vida del Ferry (1969–1982) inició precisamente como resultado del cierre de las fronteras entre Honduras y El Salvador por la llamada “Guerra del Fútbol”.
Y esta segunda etapa surge después que los hondureños han iniciado una ofensiva territorial contra sus vecinos, ratificando un tratado con Colombia mediante el cual cercenan 130,000 kilómetros cuadrados de mar territorial nicaragüense y demarcando unilateralmente su mar territorial con Guatemala.
Si se necesitan más pruebas de las tensiones, los hondureños consideran que ellos no fueron invitados “ni antes, ni después” para participar en la firma de la “Declaración Trinacional” entre los gobiernos de Nicaragua, El Salvador y Guatemala en mayo pasado, según manifestó Policarpo Callejas, asesor general de Relaciones Exteriores de ese país.
En esa declaración se acordó entre otros aspectos el restablecimiento del Ferry por el Golfo de Fonseca, que es también una zona de conflicto entre El Salvador, Honduras y Nicaragua.
“El Gobierno hondureño se dio cuenta de ello (la Declaración Trinacional) por los medios de comunicación”, expresó Callejas, por lo que afirmó fue “obvia” la exclusión de Honduras.
En la Declaración Trinacional los gobiernos acordaron establecer un corredor interoceánico de Transporte Multimodal que se extenderá desde Puerto Santo Tomás de Castilla y Puerto Barrios, en la Bahía de Amatique, en el Atlántico de Guatemala, hasta los Puertos de Cutuco en El Salvador y de Potosí de Nicaragua, en el Golfo de Fonseca, para finalizar en el Puerto de Corinto.
El punto final de la ruta se realizará a través del reestablecimiento del Ferry entre Nicaragua y El Salvador para lo cual ambos gobiernos firmaron un convenio para reactivarlo.
Según el vicecanciller de El Salvador, Héctor Dada, “El Ferry será una alternativa de transporte y comunicación para los pasajeros, comerciantes, industriales y visitantes de la región, pero además le imprimirá mayor competencia al transporte en Centroamérica.
“De cara al mundo constituye un proyecto que integra a Centroamérica como ocurrió con MERCOSUR en Sudamérica y la Unión Europea”, agrega Dada.
Pero para Callejas la suscripción de la Declaración Trinacional “está al margen de los tratados de integración, en consecuencia no se puede hablar de integración (cuando) ha nacido ilegalmente”.
HONDURAS HABLA DE “TRAICIÓN”
Sostiene que esa situación ha llevado a Honduras a permanecer al margen de esa estrategia de integración firmada por los demás países centroamericanos.
Para Callejas, el Ferry es más bien una forma de traicionar la integración centroamericana al presentar una alternativa fronteriza que haría prescindir de Honduras.
“Aparentemente eso es lo que pretenden hacer, pero el Ferry no podrá sustituir el transporte terrestre”, puntualizó el funcionario.
Pero la posición de Nicaragua es que la iniciativa para firmar la Declaración Trinacional es que surgió desde los tres gobiernos con la idea de darle un impulso a la integración centroamericana, sostuvo José Adán Guerra, vicecanciller de la República.
“El objetivo es que los demás países se unan a la iniciativa, si no no tendría razón de ser. Esperamos que Honduras se adhiera a esta iniciativa”, expresó Guerra.
Callejas sostiene que esa situación ha llevado a Honduras a permanecer al margen de esa estrategia de integración firmada por los demás países centroamericanos.
Los vicecancilleres de Guatemala, El Salvador y Nicaragua tuvieron recientemente una reunión en Guatemala, donde se estableció una agenda para poner en práctica el plan de acción.
Hasta la fecha ya se instalaron en Nicaragua las comisiones que darán cumplimiento a los acuerdos de la Declaración Trinacional estableciéndose una comisión política, económica y de infraestructura, al igual que El Salvador y Guatemala.
Será dentro de la comisión de infraestructura donde se abordará bilateralmente el tema del Ferry con El Salvador, explicó el vicecanciller de la República, José Adán Guerra, durante una entrevista que le hizo LA PRENSA.
NICARAGUA AUN NO RATIFICA CONVENIO DEL FERRY
Hasta el momento sólo El Salvador ha ratificado el Proyecto de Decreto de Aprobación del Convenio firmado el 24 de mayo.
El convenio establece que el Ferry deberá prestar los servicios mínimos de transporte de personas, contenedores y carga en general sobre rastras o camiones (sistemas de embarque y desembarque) y transporte de automóviles.
De igual manera deberá prestar servicios en las terminales, para el almacenamiento de bienes de carga y descarga, rampas de acceso al transbordador (Ferry), estacionamiento de vehículos, información, y ayudas de navegación.
“No es que Nicaragua no tenga la voluntad política, la agenda no lo ha permitido”, manifiestó Guerra.
Por su parte, el primer secretario de la Asamblea Nacional, Pedro Joaquín Ríos, manifestó que será hasta en agosto cuando el plenario pase el convenio a la Comisión de Transporte para que sea dictaminado finalmente.
El proyecto fue enviado a la Asamblea Nacional desde el 15 de junio pasado.
A FINALES DE AÑO SE SABRÁ QUIEN MANEJARÁ EL FERRY
Ruy César Miranda, presidente de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) de El Salvador, estima que una vez que la Asamblea de Nicaragua ratifique el proyecto, se publicará inmediatamente el anuncio para iniciar el proceso de preclasificación de las empresas que deseen adquirir la concesión del Ferry.
Dice que para finales de año la comisión binacional terminará su calendario con la adjudicación del proyecto a la empresa que gane la concesión para reactivar el Ferry.
Esta comisión será la responsable de realizar los términos de referencia para licitar la concesión.
“Esto es un ejemplo de integración, porque por primera vez vamos a tener a dos países, en este caso Nicaragua y El Salvador, trabajando de la mano, evaluando ofertas conjuntamente y adjudicando una licitación conjunta”, añade.
Miranda subraya que como segundo paso la comisión iniciará un proceso de preclasificación de las empresas interesadas en la concesión, a las que clasifiquen se les va a dar copia de los términos de referencia y tendrán un período de 90 días para presentar sus ofertas. 
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