Aguas servidas amenazan salud de niños en Nindirí
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El niño Efrén Solórzano saca las aguas residuales que se acumulan en el interior de su vivienda. Las aguas servidas representan un problema para la salud de los habitantes. LA PRENSA/ESQUIVEL. |
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VALERIA GONZALEZ valeria.gonzalez@laprensa.com.ni
Unos mil niños de la comunidad de Villa Santa Ana y sus alrededores, en Nindirí, podrían tener serias complicaciones en su salud, como consecuencia del estancamiento de las aguas residuales en las viviendas cuando los pozos sépticos se llenan, afirmó María Francisca Jarquín, responsable de la Comisión del Medio Ambiente de la Alcaldía de Nindirí.
“Creo que existen algunos niños que se han enfermado en la comunidad de Villa Santa Ana. Además, los pobladores atraviesan otro problema porque el mal olor de las aguas residuales afecta a los niños del Instituto Nacional Autónomo de Nindirí”, afirmó.
Por su parte, Anabell Chamorro dijo que su hijo Kevin Morales Chamorro ha presentado problemas respiratorios y la niña Catherine Cerda, hija de Eliécer Cerda, presentó tifoidea. Chamorro al igual que Cerda habitan en casas esquineras que tiene un pozo séptico a menos de un metro de su dormitorio.
Pero el mayor problema que enfrenta esta comunidad es la división de sus moradores. Unos avalan y otros no una resolución emitida el 10 de abril por Marcos González, director del Departamento de Higiene y Epidemiología del Centro de Salud de Nindirí. La resolución plantea que los dueños de las casas deben construir sus sumideros.
En cambio, Magdalena Soza al igual que Brenda Molina, se oponen rotundamente a la construcción de los sumideros en sus viviendas porque aducen de que sus domicilios se hundirán.
“Estas personas se resisten a la construcción de los sumideros porque ellos no tienen los pozos sépticos cerca de sus dormitorios y no sienten el mal olor que se da cada vez que el equipo de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (ENACAL) viene a hacer la limpieza de los pozos sépticos”, comentó Chamorro.
Insistió que el foco de contaminación no se eliminará con la limpieza de los pozos sépticos sino con la construcción de los sumideros casa por casa. El 50 por ciento de las viviendas tienen hecho su sumidero, dijo Chamorro.
“El mal olor afecta a todo el vecindario”, dijo Soza, quien catalogó como ilógica la construcción de sumideros en cada una de las casas porque el patio es pequeño. Una solución al problema, según esta vecina, es la construcción de un pozo séptico comunitario.
A pesar de sus diferencias los vecinos responsabilizan al Banco de la Vivienda (BAVINIC) de la situación que atraviesan por la mala edificación de las casas.
Pero, Osvaldo Flores, gerente general de la institución, sostuvo que la junta directiva del BAVINIC dio una solución a los pobladores dándole un 36 por ciento de rebaja sobre el precio promedio de venta de las casas.
“Ya se hizo lo que se iba a hacer en su oportunidad y se está cumpliendo, nosotros no podemos hacer más nada”, dijo Flores.
Comentó que la antigua junta directiva de Villa Santa Ana, encabezada por Eliécer Cerda y Anabell Chamorro, mantuvieron pláticas con los funcionarios y por tal razón obtuvieron la rebaja, sin embargo, la nueva junta directiva “no se ha acercado a conversar con nosotros; jamás se han aparecido”.
Los funcionarios de ENACAL han manifestado que carecen de presupuesto para dar mantenimiento al vehículo que limpia los pozos sépticos, por lo que prevén cobrar el servicio de limpieza de los mismos. Cada vez que limpian los pozos sépticos hacen 10 viajes y cada uno tendrá un costo de 400 córdobas, explicó Chamorro.
Por su parte, Frank Hurt, delegado de ENACAL en Masaya, dijo que realiza la gestión ante ENACAL-Granada para que se preste gratuitamente el servicio de limpieza en los pozos sépticos a la comunidad, pero no será de por vida porque hay otras comunidades más pobres que necesitan del servicio. 
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