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DOMINGO 17 DE DICIEMBRE DEL 2000 / EDICION No. 22225 / ACTUALIZADA 12:30 pm

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Entrevista
Yerno de un general somocista

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Fabián Medina
fabian.medina@laprensa.com.ni

Un detalle poco conocido en la vida de Alejandro Martínez Cuenca es que en 1977 se casó con Claudia Bermúdez, hija del general Róger Bermúdez Valladares, que en ese momento era Secretario de la Presidencia de la Republica, o sea un subalterno de Anastasio Somoza.

Cuenta Martínez que conoció a su esposa en el 76 y contrajo matrimonio mientras el general, su suegro, estaba de gira en Taiwan. “Claudia y yo decidimos que queríamos ser un matrimonio y le avisamos a él a Taiwan. Para ellos era bien difícil porque en ese entonces era costumbre que no se podía hacer ningún acto social sin invitar al dictador. Yo comprendía la situación bien incómoda para mis suegros”.

El doctor Alejandro Martínez Cuenca nació en Managua en 1947. Su padre fue el médico granadino Alejandro Martínez Urtecho, y su madre es de origen mexicana.

Su vida profesional la inició cuando dejó el Colegio Centroamérica en 1963 para irse a Inglaterra a estudiar Idiomas y luego Economía. Después prosiguió su estudios de Economía en Canadá y terminó un doctorado en esta especialidad en Estados Unidos con apoyo financiero Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Regresó a Nicaragua en 1973 como profesor del INCAE.

Al Frente Sandinista llegó por la vía familiar, pues Martínez Cuenca es primo hermano de los sacerdotes Ernesto y Fernando Cardenal, entre otros antiguos militantes sandinistas.

También por el contacto casual con un miembro de la Dirección Nacional: “El comandante Eduardo Contreras, muy estudioso, comenzó a llegar por el año 76 a la biblioteca del INCAE a buscar información. Un día me dijo: ‘doctor, por qué no conversamos sobre la política nacional. El Frente Sandinista está queriendo abrirse en ese momento’. Ese fue mi primer contacto con el Frente Sandinista, un poco propiciado por la relación familiar con Ernesto, Fernando y Rodrigo Cardenal que ya eran viejos colaboradores del Frente Sandinista”, relata.

“Yo nunca he sido una persona de armas. El primer cargo que yo tengo en la revolución es cuando el Grupo de los Doce llega a Honduras, todavía no ha triunfado la revolución, y el doctor Joaquín Cuadra Chamorro me dice que necesitaban nombrar a alguien que sirviera de puente de comunicación con el gobierno hondureño porque ya la lucha venía en firme. Yo nunca fui un combatiente, no por eso considero que tengo menos méritos que nadie”.  
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