Trasfondo
Crece el número de mujeres fieles al cigarrillo
Rosario Mendoza Corea rosario.mendoza@laprensa.com.ni
“Mi mamá fumó más de 30 años y yo comencé cuando me separé de mi esposo. Luego, cuando estuve estudiando en Argentina, observé que se fumaba mucho y se tomaba vino, quizás la soledad, mis compañeros con quienes compartía, cuando me vi, estaba comprando mi cajetilla”, relata la doctora Gioconda Cajina, especialista en Psiquiatría.
“Cuando regresé a Nicaragua lo dejé un poco, pero de pronto fui poquito a poco incrementando el número de cigarrillos hasta llegar a 20 por día. Una vez intenté dejarlo y recaí”, agrega.
Hoy en día, la doctora Cajina tiene dos años de haber dejado de fumar y asegura que no recaerá. Tiene varias motivaciones personales: sus hijas y un pequeño ahijado de cinco años, que la hizo sonrojar.
“Una vez se me acercó un ahijadito de 5 años y me dijo: ‘Madrina, fumar daña la salud’; así que inmediatamente tiré el cigarro, sentí vergüenza”, confiesa.
Además contribuyeron sus hijas. “Ellas sufrían cada vez que me miraban en mi salita fumando... hacían una cara de rechazo y tristeza. Es un hábito que da vergüenza”, añade.
Dejar de fumar no es fácil
Si dejó de fumar, puede sentirse mal durante los primeros días. Sin embargo, estos malestares desaparecen pronto. Algunas personas se quejan de urgencia de fumar, nerviosismo, insomnio, mal genio, dolor de cabeza, mareos, malestar estomacal, tos, falta de concentración.
Considere el uso de un tratamiento de reemplazo de nicotina, tomar agua, jugos, té de menta, manzanilla o agua de tilo, para limpiar el cuerpo. Además, coma alimentos con alto valor nutritivo.
Legislación prohíbe fumar en público
En el año 1996, los legisladores aprobaron la Ley 224 denominada Ley de Protección a los Derechos Humanos de los no fumadores, misma que prohíbe el uso y abuso del tabaco.
En el espíritu de la ley se señala que se prohíbe fumar en vehículos de transporte colectivo, terrestre, aéreo y acuático, en cines, museos, auditorios, teatros o estudios de televisión, salas de convenciones, aulas o centros educativos, etc.
Asimismo, la ley regula la publicidad del tabaco y sus derivados, sancionando con multas desde 500 hasta 10,000 córdobas, impuestas de manera gradual dependiendo de la gravedad del caso o de la reincidencia del mismo y hasta se puede suspender la licencia comercial o el cierre temporal de los establecimientos, según la ley.
También establece que la propaganda dirigida a tabaco, debe ser transmitida después de las ocho de la noche, salvo casos especiales cuando haya programación dirigida a los adultos.
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