La Gritería entre gofios y dolor
Tania Gema García Especial para LA PRENSA sucesos@laprensa.com.ni
Mientras la mayoría de los capitalinos celebraban La Purísima Concepción de María con alegría y devoción, los pandilleros y delincuentes se dedicaron a causar daños y hasta hiriendo de gravedad a muchas personas.
Durante la noche de La Gritería, hubo muchos sucesos dolorosos, incluso una víctima fatal que fue provocada por una camioneta conducida por don Constantino Pereira Bernhein.
Según informes suministrados por los hospitales capitalinos, sólo se reportó la muerte de un ciudadano de nombre Joaquín Antonio Rivas, hermano de Francisco Rivas, técnico de radio La Primerísima.
El hecho ocurrió en las inmediaciones de la Embajada Americana, donde el infortunado cruzaba la calle en compañía de un amigo, cuando fue impactado por la camioneta marca Toyota Land Cruiser, placas 038 372.
Esta era conducida por el cafetalero Constantino Pereira Bernhein, de 75 años de edad, quien presuntamente manejaba en estado de ebriedad y circulaba a exceso de velocidad, con dirección oeste-este.
La víctima de esta fatal tragedia falleció al momento de ser trasladado al Hospital Lenín Fonseca de la capital. La tarde del viernes fue sepultado en el Hospital Occidental de Managua, en el Barrio Monseñor Lezcano.
Se conoció que don Constantino Pereira no fue dejado detenido. LA PRENSA intentó conocer su versión, pero no fue encontrado. Nadie respondió el teléfono 2668425. En la División Tres de la Policía se negaron a dar información del caso.
También se informó del traslado de dos jóvenes al mismo centro asistencial, ellos son Jimmy Elis Casanova, de 17 años, y Carlos Galeano Castillo.
Casanova presentaba una herida de gravedad en el tórax anterior derecho, causada por un instrumento cortopunzante, quien falleció en el Hospital Lenín Fonseca, hacia donde había sido trasladado de urgencia.
En tanto, el joven Carlos Galeano, de 29 años de edad, quien andaba en estado de ebriedad, fue atendido en la sala de emergencia por una fractura craneoencefálica.
El joven resultó gravemente herido como consecuencia de un fuerte golpe que recibió al caer de un puente de gran altura.
Los pandilleros y delincuentes que en muchos sitios se dedicaron a entorpecer la devoción mariana, provocaron muchas víctimas, algunas de ellas graves.
Un grupo de pandilleros también baleó a Rolando Mercado Gago, quien salía de su trabajo en el matadero Carnic, cuando uno de los individuos le disparó. La víctima fue trasladada grave al Hospital Lenín Fonseca.
De la parada de Los Cocos, tres cuadras al sur, en el Barrio San Judas, fue herido de bala en las caderas, el joven David Bustos Guerrero, de 17 años. Otro herido de bala fue Evenor Bojorge Blanco, de 19 años
El niño Walter Romero cantaba a una Purísima en Villa Libertad, cuando a la hora de repartir la gorra aparecieron varios pandilleros y uno de ellos le dio una cañazo en la cabeza.
El niño cayó desmayado, por lo que de inmediato fue trasladado a un hospital. En el trayecto su estado empeoró al extremó que se puso rígido. El menor quedó internado debido a la gravedad de la lesión causada por los delincuentes.
Entre los vagos que se dedicaron a andar causando daño a la gente, están dos jóvenes que viajaban en un carro Kia color blanco, placas 08-710 quienes lanzaban bombas y tiquitraques a la gente. 
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