TRASFONDO
Tres expertos explican crisis
“El suicida tiene un sentimiento de temor y apego a las cosas materiales o a un ser querido, y al faltarle cualquiera de las dos cosas, siente morir y atenta contra su propia vida”, aseguró Juan Argüello, psicólogo clínico.
“Por lo general el suicidio es el resultado de los problemas pasionales, económicos, familiares o sociales. Una persona con un estado emocional normal no busca la muerte, porque la vida es lo más sagrado del ser humano”, dijo.
Manifestó que es lamentable que ninguna institución implemente un plan integral de prevención, empezando por las familias, para evitar que los suicidios aumenten cada año.
Verónica Matus, psicóloga de Profamilia, coincidió con Argüello al solicitar a las entidades e instituciones trabajar de manera coordinada para orientar a los jóvenes, y evitar los suicidios.
Indicó que existe un subregistro en la incidencia e intentos de suicidio en los adolescentes, además, las personas de la alta sociedad no reportan estos hechos porque los familiares prefieren callar.
Profamilia lanzará en septiembre una campaña dirigida a los jóvenes y a las familias, para ayudarles a detectar a un suicida en potencia, y ofrecerle ayuda por medio de Profamilia.
Petronio Delgado, psicoanalista, comentó que los jóvenes son vulnerables al suicidio, en parte, porque no se les prepara para recibir un “no”. “Creen que los están esperando con alfombra roja para que pasen, lo cual no es cierto”, dijo Delgado.
Agregó que un factor determinante para que se presente esta situación es la pérdida de valores que atraviesan las familias. Se ha olvidado que el respeto, la lealtad, la responsabilidad, la honestidad y la sinceridad, es la misma que hace dos mil años.
Las familias se están “democratizando”, transformación inconsistente desde la perspectiva psicológica, porque siempre se debe mantener la jerarquía de los padres. 
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