¡Cuidemos la Hacienda San Jacinto!
Hilda Rosa Maradiaga C. hildarosa.maradiaga@laprensa.com.ni
El problema viene. Las autoridades y empleados del Instituto Nicaragüense de Cultura se preparan, una vez más, para la maratónica jornada de todos los septiembres en uno de los sitios históricos del país: La Hacienda San Jacinto.
Aunque el INC invierte presupuesto para que ésta mantenga sus puertas abiertas todo el año, es solamente en septiembre que todos recuerdan su existencia saturando la capacidad del lugar y de los empleados, lo que implica un impacto negativo al patrimonio.
“Entran buses tras buses y nuestro equipo de diez guías no es suficiente para mil personas que llegan diario”, dijo Clemente Guido, director del INC.
La aglomeración no es el único problema. Cada año, al finalizar las Fiestas Patrias, la casa hacienda queda un poco más destruida.
“Todos los años es lo mismo: Botellas de licor, armas blancas, palos y punzones decomisados por la Policía; hoyos en las paredes, muchas cosas no morales en la loma y hasta maestros en estado de ebriedad conduciendo estudiantes”, señaló.
Explicó que se han realizado los debidos reportes y el Ministerio de Educación ha realizado las sanciones correspondientes, “pero lo mejor sería evitar y la única manera es visitar el lugar durante todo el año y no sólo en este período”.
La hacienda cuenta con dos vigilantes, tres guías y una conserje, quienes atienden a un promedio de diez personas semanalmente.
En septiembre, este personal es reforzado con policías, la Cruz Roja, diez guías del INC y, en ciertos días, la brigada especial. “A pesar de las críticas, la Policía es necesaria”, comentó.
“Desde el punto de vista estrictamente administrativo, debería cerrar y abrir sólo en este período, pero es un sitio histórico nacional y esas diez personas llegan porque desean conocerlo, aunque no genera ingresos, cerrarlo sería retroceder”, dijo. 
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