Opinión
Cooperación europea para Nicaragua
 | La ayuda está ligada a proyectos de desarrollo que favorezcan la producción y la seguridad alimentaria y es distribuida a través de ONG |
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Giorgio Mamberto*
Inmediatamente después del mitch la ue activó tres principales instrumentos de intervención: la ayuda humanitaria y de emergencia, que se ejecuta por medio de una Agencia ad hoc que se llama ECHO (European Community Humanitarian Office), las acciones de apoyo a la ayuda alimentaria y a la seguridad alimentaria y la cooperación “tradicional” con los países en desarrollo de América Latina.
El reglamento en el cual se basa la Ayuda Humanitaria otorga a la Comisión de la Unión Europea la posibilidad de decidir intervenciones hasta 2 millones de euros sin necesidad de autorización anterior por parte del Comité de los Estados Miembros. Ella tiene también la posibilidad de realizar estas intervenciones por medio de ONG u otros organismos similares sin tener la obligación de publicar una licitación a fin de garantizar la libre competencia entre diferentes potenciales prestatarios de servicios. Con este instrumento la UE ha intervenido inmediatamente después del Mitch, en los cuatro países afectados, gastando 35.3 millones de euros antes del 31/12/99, de los cuales 9.8 millones se gastaron antes de diciembre del 98 y 11.2 millones de euros se gastaron en Nicaragua, para construir 9,400 letrinas, 300 acueductos, 1,700 pozos y 7,100 casas, asistiendo así de manera directa o indirecta a 2,000,000 de personas en la región.
La ayuda alimentaria es también un instrumento bastante flexible y rápido. La ayuda está ligada a proyectos de desarrollo que favorezcan la producción y la seguridad alimentaria y es distribuida a través de ONG. En Nicaragua la Unidad de Estrategias de Seguridad Alimentaria (UESA) ha realizado primero 11 proyectos de emergencia, entre junio del 99 y junio del 2000, por un monto total de 13 millones de euros y seguidamente 12 proyectos post emergencia por un valor de 5 millones de euros para la rehabilitación de la capacidad productiva de la agricultura. Con estos últimos proyectos, entre otros, se ha asistido a 45,000 familias para la siembra, se han financiado 8,000 huertas, 200 sistemas de irrigación, 5,700 módulos de producción avícola y porcina y 1,800 cabezas de ganado.
Además, la Comisión había decidido en el 98 una acción más radical y de una envergadura mucho más importante destinada a aliviar de una manera definitiva algunos problemas de los países afectados por el Mitch y donde el huracán no hizo sino hacer visible la gravedad de la realidad preexistente.
Se trata del Programa Regional de Reconstrucción de América Central (PRRAC) que prevé un gasto a cargo del presupuesto europeo de 250 millones de euros a comprometerse en 4 años y a gastarse en 7, destinados a ser invertidos en los sectores de salud y de educación.
El PRRAC puede ser visto como un “paquete” que contiene un conjunto de una treintena de proyectos de este tipo. Vista la amplitud del programa, para ganar tiempo, la Comisión decidió, a principios de 1999, al mismo tiempo que el PRRAC, enviar a los 4 países interesados en el proyecto un equipo de expertos por un costo total de 8.2 millones de euros, con la misión de establecer, para cada uno de los proyectos previstos en el marco del PRRAC, los términos de referencia, las disposiciones técnicas y establecer la coordinación entre ellos y los organismos locales, en definitiva para permitir el arranque inmediato de todos los proyectos una vez terminados todos los procesos administrativos en Bruselas.
Pero esto, no era suficiente. Para reemplazar los plazos que la Comisión se había impuesto era necesario también, encontrar una nueva fórmula de gestión que permitiera acortar los procedimientos evitando todos los atrasos administrativos posibles.
Por esto la Comisión ha decidido gestionar directamente en el lugar, el conjunto de proyectos del PRRAC, atribuyendo a la Delegación de Managua, las tareas que para los otros proyectos son ejecutadas en Bruselas, sobre todo los contratos, llamadas a licitación y los pagos correspondientes. Esta nueva organización ha demandado una modificación fundamental dentro de la estructura administrativa de la Comisión y dentro del circuito de decisión y de financiamiento de la cooperación de la UE. Ella constituye una primera experiencia mundial para la Comisión y en caso de ser exitosa será copiada en otros países del mundo. Los recursos humanos y financieros para montar la nueva estructura en Managua, están ahora disponibles y ya han llegado aquí. El primer pago del monto establecido para el PRRAC (82.6 millones de euros, dentro de los cuales 32 son para Nicaragua) está igualmente disponible. Los primeros gastos tendrán lugar en el transcurso del mes de septiembre.
El objetivo del PRRAC es encontrar soluciones duraderas a los problemas de los países afectados y comenzará a ser operativo en las próximas semanas.
* Extracto de una exposición para LA PRENSA del Embajador Jefe de la Delegación de la Comisión Europea en Managua. 
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