Obispo destaca la Asunción de la Virgen
Mercedes Peralta - Corresponsal departamentales@laprensa.com.ni
LEON.- El misterio de la Asunción de la Virgen María a los cielos fue expresamente detallado por Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León, durante la misa celebrada el domingo en la noche, cuando se conmemoraba la “Adormición o Tránsito” de la Madre de Dios Hijo.
El Obispo aseguró que el amor que la Virgen sentía por su hijo la hizo tener una muerte dulcísima. Y al morir ella, su cuerpo que había sido templo de Dios, no podía quedar sepultado y corromperse.
“Ese cuerpo se convirtió en custodia de Dios, por eso Dios la ensalzó resucitándola y llevándosela al cielo viva y gloriosa para nunca más morir”, dijo el Obispo, tras señalar que desde la eternidad María estaba unida en los decretos eternos de Dios, “pues ya la había pensado para ser madre de su hijo, que se haría hombre”.
Recordó que a partir de la encarnación del niño en su vientre, su existencia estuvo ligada totalmente con la de su hijo y participó de los momentos cumbres de la acción redentora de Jesús.
Exaltó el amor de Dios por su escogida y el amor intenso y la fe de la Virgen en la acción de Dios. “¿Cómo podía ser apartada de su hijo al final? Una mujer con la cual el hijo de Dios comparte su carne y sangre, su naturaleza humana, no podía corromperse en el sepulcro”, reflexionó el Obispo para que los fieles comprendieran el misterio de la Asunción.
La imagen de la Virgen permaneció en vela tres horas en la Capilla de la insigne y real Basílica de La Asunción, porque luego se produciría la gloria de su subida a los cielos, en las manos de los ángeles, adonde se encuentra como “Reina y Señora de todo lo creado”. 
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