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William Shakespeare’s
Romeo and Juliet
Rafael Vargarruiz
Este film dirigido por Baz Luhrmann, en 1996, es un ejemplo magistral de cómo; trasladados a la época actual, se pueden representar a los clásicos de una manera iconoclasta, moderna y vanguardista, conservando el contenido de la obra, de manera que expresando lo último de la forma finisecular, mantiene lo más profundo de la obra clásica.
Luhrmann traslada la obra, de la Verona ancestral a la ciudad de Los Angeles y a la playa de Venice, como un homenaje a las raíces de la misma. El Príncipe (Escalo de Verona) cuya traducción al inglés: Prince, es reencarnado en el prefecto de policía de la ciudad, que tiene que lidiar con esta tragedia de amor, que enfrenta a dos influyentes familias burguesas, industriales y mafiosas. Los Capuleto y los Montesco. El bohemio y poético personaje de Mercucio, es interpretado por primera vez por un negro.
Las espadas son revólveres que tienen nombres de espadas y los jóvenes de ambas familias se mueven en autos convertibles. Prince vigila desde un helicóptero de la policía y es por un noticiero de televisión que se escuchan los versos de Shakespeare, recitados por el coro, al comienzo y final de la obra, el romance del balcón, es en la piscina, y la muerte final de ambos sucede en la iglesia del condado. Julieta no apura ningún frasco de veneno, se suicida, martillando en su sien la pistola de Romeo, ya muerto, sobre el altar mayor en que yace rodeada de flores miles y velas tantas.
Shakespeare recorrió el siglo XX en el cine, las principales de sus obras fueron llevadas, varias veces, al mismo, pero sobre todo esta obra, tan antigua y tan actual que se mueve entre el AMOR - PASIÓN - VIDA - RECONCILIACIÓN & MUERTE - ODIO - VIOLENCIA - ANTAGONISMO. El odio como una contraposición constante y el amor en contraposición al designio celeste. El destino verdaderamente manifiesto. La primera fue hecha en 1936, dirigida por George Cukor y actuada por Leslie Howard y Norma Shearer. La segunda fue hecha en 1954, dirigida por Renato Castellani y actuada por Laurence Harvey y Susan Shentall. La tercera fue hecha en 1966, dirigida por Paul Czinner y actuada por Margot Fonteyn y Rodolf Nureyev. La cuarta fue hecha en 1968, dirigida por Franco Zeffirelli y actuada por Leonard Whiting y Olivia Hussey. Además, versiones en español y en otros idiomas de menor proyección.
Romeo y Julieta, tienen entonces que luchar contra el odio ancestral e irreconciliable de sus familiares y contra el destino marcado que tenían trazado para ellos, los astros. No podían tener escapatoria, sólo su edad, que podía oscilar en trece o catorce años, con esa inocente entrega a los sentimientos y a la pasión, pudo hacer que ellos llegaran hasta el punto que sólo les restaba suicidarse. Ninguno de los dos titubeó, ninguno reflexionó sobre el futuro, ninguno de los dos dejó de hacer lo que tenía que hacer.
Julieta marca la tragedia de toda la obra, desde que dice a su aya, referido a Romeo... ¡Ay, demasiado pronto te vi sin conocerte y demasiado tarde te llego a conocer! La obra abre mostrándonos la melancolía de Romeo, y sus quejas... Gozad vosotros, pues estáis alegres, y ágiles pies tenéis: yo tengo el alma grave cual plomo: al suelo me sujeta de tal manera, que mover no puedo... que determinan su carácter bohemio, de poeta, que terminará por quitarse la vida. Julieta es todo energía y urgente de un amor que presiente trágico, cuando dice... ¡La suerte impía me obliga a amar al que odia el alma mía! Un arrebatado amor desesperado que sabe que no tiene futuro y que se mueve en el UMBRAL entre la vida y la muerte y eso, de alguna forma, tiene que haber avivado aún más las brasas de su pasión.
Luhrmann mueve el tiempo a su gusto y antojo y hace, a veces, cantar, gritar o gesticular a sus caracteres, llevándolos al límite de la expresión corporal, límite propio del postmodernismo, dentro de una atmósfera continuamente kitsch, lo cual recalca con una edición de planos cortos que entrelaza ágilmente sobre un movimiento también ágil de los actores sobre los que ya ha trabajado, esto aunado a una música de rock moderno, hace de esta última versión hecha en el siglo XX de SHAKESPEARE’S ROMEO AND JULIET, una pequeña obra maestra de finales de la última década del siglo pasado.
El Madroñal, agosto 1 de 2000 |
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